“Descubrí un mundo que es alucinante”

“Basko” Ugalde  es uno de los titiriteros de Kossa Nostra, grupo de teatro de títeres referente en nuestra región. En 2015 dio inicio a otro proyecto, Sakados del Tacho, que propone una estética basada en el reciclaje de materiales. En esta entrevista repasa sus inicios en la profesión de titiritero, su trayectoria y reflexiona también acerca del ejercicio de la profesión y las políticas culturales. Audio.

De la genética a los titeres: “Bajé al puerto a ver títeres y me encantó lo que vi…”

“Empecé muy de casualidad” define Basko a sus inicios en el oficio de titiritero. “Me vine a Misiones a estudiar Licenciatura en Genética, soy de Buenos Aires. Del 95 al 2000 cursé toda la carrera, al 99. Terminé 5to año y estaba ahi con materias un poco atrasadas…” rememora. Pero para ese tiempo ya había conocido a los integrantes de Kossa Nostra en el galpón del antiguo puerto de posadas y luego se integró a los talleres que se empezaron a hacer como la semilla de un nuevo proyecto cultural:

“Nos fuimos haciendo amigos y ahi me contaron que se estaban yendo del puerto y que iban a tomar un galpón para un proyecto en la Estación de Trenes, que es lo que terminó siendo la Murga de la Estación. El proyecto original era conformar un grupo de vecinos para hacer teatro comunitario, de la mano del grupo Catalinas Sur de la Boca. Era un proyecto de traer esa experiencia de La Boca y replicarla con los vecinos de Posadas contando la experiencia de la inmigración en Misiones. Estuvo muy bueno porque se armaron talleres de la memoria que era juntarse a contar historia, entonces se proponía a la gente ´veni a a contar lo que te contó tu abuelo o trae a tu abuelo y que cuente´, cosas de inmigrantes, que en Misiones – ahi fui descubriendo yo que era nuevo en la provincia – de que casi todos acá somos inmigrantes, porque los que tienen varias generaciones casi todos tienen su abuelo paraguayo, o brasilero, o europeos. Entonces los que vinimos de otro lado acá yo creo que somos mayoría que los que han nacido acá y que los que son segunda generación. Entonces ahi me sentí como más misionero, como que yo también quepo acá y ahi aprendí un montón de qué es Misiones, porque ahi salían historias que uno se enteraba y después hurgaba más en el tema…”

Títeres en la Murga de la Estación:

La conformación de ese espacio de talleres como un lugar abierto a la participación de los vecinos y donde cada uno encontraba su lugar de acuerdo a las actividades que más le gustaran es señalado por Basko como una oportunidad de hacer que lo fue llevando a la opción de dedicarse a las artes escénicas:

Basko Ugalde en su taller, la cocina de los muñecos.

“Se formó un espacio donde el que quería meter mano para lo que sea estaba convocado y había lugar, si vos querías venir a contar y escribir bienvenido, si querías venia a martillar y a clavar también se podía. Y ahí empezaron a haber talleres de diferentes modalidades y a mi me encantó el taller… la realización. Ahi lo conocí a Carlos Nievas, después vino Gasparini con su equipo de allá, de la Boca… empecé a meter mano, al principio lo que yo hacía era tirar cables, poner luces, poner música porque había laburado de Disc Jockey en la adolescencia así que esa parte sabía. Y después me encantaron las herramientas, ahi aprendí a soldar, a coser a máquina… y ahi empezamos a hacer muñecos porque la obra requería muñecos. (…) Fui uno de los que hizo muñecos y cuando hubo que moverlos era uno de los que lo tenía en la mano así que ahi empecé a hacer títeres en la Murga…”

Poco después Dany Duarte, uno de los iniciadores de Kossa Nostra, abandonó el grupo y Basko se integró a ese espacio:

“En un momento probamos para una función empezamos a trabajar y no hemos parado en 20 años” explica, y la licenciatura en genética quedó en el camino.

La familia titiritera:

Si hay algo en su experiencia como titiritero que Basko señala es la importancia de los viajes y los encuentros que se dan en los Festivales con otros titiriteros. Recuerda especialmente el primer viaje que hizo con Kossa Nostra a Venezuela, invitados por Eduardo Di Mauro, un referente en el teatro de títeres.

“En Venezuela estaba – falleció hace poco- Eduardo Di Mauro, uno de los gemelos Di Mauro, titiriteros de Córdoba. Durante la dictadura él tuvo que salir del pais y quedó en Venezuela y ahi armó una movida titiritera impresionante. Es maestro de un montón de grupos no solamente en Venezuela, en Colombia y en otros paises que son discípulos o que han recibido el empujón enorme de don Eduardo. Amigo del Pelado Andrada de Sala Tempo, una vez que vino a visitarlo a él nos vino ver a Kossa Nostra…y nos invitó a ir a un Festival que organizan ahi… y era un Festival que nos hizo viajar por un montón de capitales de Estados donde conocimos a un montón de otros colegas todos los cuales terminaron viniendo acá, invitándonos a sus Festivales en México, Colombia… Entonces eso nos abrió un abanico enorme de posibilidades. Todos los que vinieron acá nos terminaron invitando, adonde fuimos conocimos más gente que terminó viniendo. Y ahí descubrimos que los Festivales de Títeres generan eso, ademas de mostrarle a tu público, ver más variedad, también el encuentro hace que la profesión crezca muchísimo porque se enriquece mucho en lo que aprendemos unos de otros, lo que nos afanamos unos a otros y las invitaciones, se hace una red que es enorme…” valora. A partir de esas experiencias, dice, se va armando una red de relaciones muy grande:

“Tengo casa y comida en un montón de lugares porque soy titiritero, es una familia, es hermoso, descubrí un mundo que es alucinante”

El secreto de su éxito: humor para todo público

Kossa Nosstra fue fundado en 1993, ha sido parte de la generación de diversas propuestas culturales y el paso de los años no le ha hecho mella en la vigencia de sus espectáculos. Consultado sobre qué es lo que aporta a la continuidad y la siempre entusiasta respuesta del público, Basko no encuentra una respuesta muy precisa, aunque aventura que el humor y la propuesta para un público variado es lo que hace que funcione siempre:

“Yo creo que una cosa es lo popular, el humor, la manera en que hacemos humor es popular en el sentido que les llega a todos. Las funciones que hacemos , la misma función vamos a un jardincito y los nenes salen fascinados, vamos a la plaza y el señor grande, el abuelo, el obrero, el varón, la mujer, a todo el mundo le toca por algún lado, le divierte. A todos nos gusta reirnos. Y yo creo que capaz que es eso. Ese gran abanico de público que tenemos. Lo que hacemos nosotros funciona para cualquier público y funciona siempre. (…) Por qué, no sé, porque es divertido, porque es gracioso…”

Sakados del Tacho: una propuesta con origen en la educación ambiental

Lavandino, el primer personaje sakado del tacho.

Audio 2: Origen y aventuras de Sakados del Tacho

Desde fines de 2015 Basko inició junto a su colega Diego Raga una nueva experiencia en teatro de muñecos, esta vez con personajes construidos totalmente con materiales reciclados y cuya característica es que su estética se centra en no disimular esa condición.

Sakados del Tacho nació en verdad de una propuesta de educación ambiental encarada desde la Dirección de Balnearios de la Municipalidad de Posadas y más adelante se independizó como grupo de títeres.

“En el 2013 nos convocó Sergio Balatorre, era director de Balnearios. Tenían un grupo de gestores ambientales, entonces él tenía profesores de educación fisica, ambientalistas, armó un grupo muy lindo donde iban a concientizar a los chicos de la cuenca de los balnearios, de los balnearios de acá, de Villa Cabello y el de Villa Lanús… Quisieron utilizar al títere como herramienta para llegar a esos chicos, querían armar una obra de titeres. Entonces me contrataron a mí para que les asesorara en hacer los muñecos, armar una historia y montarla. Como teniamos que hablar de ecología, de la basura y eso se me ocurrió dar vuelta un tacho de lavandina y como que me miró, tiene cara, uno lo ve y tiene cara. Así salió el Lavandino, ese fue el primero que hicimos. A la cabeza le pusimos ojos, le cortamos el pelo y ya quedó. Me gustó la estética de que sea con cosas recicladas pero que se note bien que son eso. Asi salió él, salió su abuelo… Despues salió la novia de Lavandino, Ayudina…”  repasa Basko el origen de los personajes que actualmente se presentan en la obra Las Aventuras de Lavandino.

A fin del año 2015 el contrato que tenían con la Municipalidad ya no se renovó, pero decidieron seguir trabajando con esa propuesta desde Sakados del Tacho, un grupo que comenzó a andar bien y con el cual ya en ese momento viajaron a un festival en Córdoba. Posteriormente llegarían otras invitaciones y ya lo llevaron a festivales en Chile, Uruguay, Colombia, México, Paraguay, además de varias provincias argentinas.

Yaguareté reciclado: otro muñeco sakado del tacho.

“Nos sorprendió un montón. La idea de los tachos, siempre, todos los titiriteros reciclamos cosas, (…) la idea de reutilizar no es nueva. Sin embargo que la estética sea  esa me parece que ahi fue algo que sin darnos cuenta re pegó…”

Avatares de un oficio:

¿Cómo se vive de una profesión en la que no hay certezas sobre cuánto se va a trabajar, con qué ingresos se va a contar? La libertad del artista se pone en la balanza con la falta de seguridad que eso implica.

“En nuestra profesión no sabés, planeás una cosa y te llovió y en esa semana esa entrada no vino… muy en el aire todo, la verdad es que yo sigo dependiendo del escenario, cobro cuando actúo. Nosotros la manera que hemos descubierto que funciona es saliendo. El Instituto Nacional del Teatro es fundamental para hacerlo dignamente y hasta para poder hacerlo yo creo. El equipamiento técnico que tenemos ha sido todo adquirido con subsidios del Instituto, el sonido, el micrófono… ahora mismo un carrito con la propaladora, estoy armando un kit para salir a la calle, para llevar los títeres a las plazas. Y en eso también el Instituto está ayudando mucho con eso. Y bueno salir, viajar, salir a Festivales.” reflexiona Basko.

Las satisfacciones de la profesión en la visión que trasmite Basko pasan por la respuesta del público, los viajes, las relaciones  y las posibilidades de ingresar con su arte a lugares y ámbitos que en otros oficios pueden resultar impensados:

“Me trae satisfacciones por otros lados, quizá uno tiene a veces los nervios cuando está sin plata y no sabe de dónde va a venir la próxima. No es fácil sobre todo cuando uno tiene niños que dependen de uno. Pero también tiene esa libertad y la satisfacción del trabajo de uno. Termina una jornada y te aplauden, te vienen a palmear, te agradecen, te preguntan los nenes cuando vas a volver, es lindísimo… Te paga muy por otros lados. Uno ha conocido infinidad de lugares y situaciones de todo tipo. Hemos ido a cárceles por ejemplo en un montón de países. Estuvimos en cárceles en Chile, en Venezuela, en Colombia, en Ecuador… acá en Argentina. No lo digo como una experiencia lindísima pero los títeres te permiten meterte en esa variedad de lugares y a mi me ha gustado esa experiencia de poder ir a llevar y generar esa chispita de risa en todos esos lugares, incluso en esos lugares.” remarca.

 

Políticas culturales y el papel del Estado:

Además de la cuestión ya planteada de la falta de certezas en el desempeño del oficio de artista, se podría plantear también la cuestión del acceso del público a las artes escénicas. En ese sentido el papel que tiene el Estado a través del desarrollo de políticas culturales se cuela todo el tiempo en  el interrogante acerca de cómo seguir llevando adelante la actividad artística. Tanto la valoración positiva de la existencia del Instituto Nacional del Teatro con una política de apoyo a las actividades escénicas como la expectativa por la puesta en marcha del Instituto Provincial del Teatro aparecen en la conversación:

“El acceso a las artes escénicas en general tendría que ser masivo, tendría que ser parte de la vida de todos los chicos, el Estado tiene que pagarnos a nosotros para que estemos montando los espectáculos todo el tiempo, que los chicos todo el tiempo puedan acceder y ver y estar. Por supuesto que nos genera expectativas esta nueva institución porque no sé bien cuál sería la manera, es más creo que la Humanidad no lo ha resuelto…” opina . En ese sentido, valora la presentación de un proyecto de ley que pretende que el Estado  garantice el acceso a las artes escénicas a los alumnos en todas las escuelas del país, presentado por el grupo EsFeRa (Escena Federal de la República Argentina) bajo el nombre de “Héctor Di Mauro”.

Pero además de la expectativa en lo que sucederá con el proyecto de ley, Basko reflexiona sobre la necesidad de un cambio de orientación política del gobierno que haga posible el replanteo de las políticas culturales que actualmente se llevan adelante.

En tal sentido declara estar “con expectatitva de que cambie el gobierno para que cambie la postura que desde el Estado se tiene respecto a la cultura. Un gobierno neoliberal como el que nos gobierna ahora a nivel nacional plantea la cosa de que si no produce, que no genera plata no sirve, que el Estado no tiene que estar pagándonos a los zánganos (irónicamente) para que hagamos algo que no deja nada como ir a hacerles títeres a los chicos. Me parece a mi que ese tipo de actitud tiene un gobierno de ese tipo más que alguien que piensa que el Estado tiene que estar ahí apoyando estas iniciativas…” remata.

 

 

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

También te podría gustar...