“De la raíz surgió todo…”

“Cachú” Orellano exhibe sus muñecos ecológicos en la sede central de la Universidad Gastón Dáchary en Posadas. En esta entrevista nos cuenta sobre las búsquedas y preguntas que lo llevaron a dar vida con elementos naturales a estos particulares seres. Audio.

 

En el ambiente del teatro independiente de Posadas Cachú es conocido por su labor en Espacio Reciclado, donde trabaja en luminotecnia y en  la puesta de escenografías. En ese ámbito creó – en 2006 –  los primeros muñecos con elementos vegetales reciclados y, según nos dice, ya no pudo dejar de hacerlo. En su relato acerca del origen y el recorrido que hizo desde entonces en la producción de muñecos ecológicos, aparecen sus preguntas sobre el tema de la vida y la muerte, asi como su relación con la naturaleza vegetal y el río:

Duelo en la orilla  del río: “ahí empecé a ver las formas…”

“Todo el tiempo me hace preguntas es el tema de la muerte, es un tema que me re seduce, constantemente (…) Ése es uno de los indagues,  el por qué los muñecos ecológicos surgen (…) fallece mi papá el dia de mi cumpleaños, asi re fuerte, tenia una relación muy intensa con él. Él era una persona que casi día de por medio nos llevaba al río con mi hermano, a curtir el río. Empecé a ir al río, era mi encuentro, mi cable a tierra, hacia mi duelo, todo en el rio, y ahi empecé ver las formas…”

Se refiere a las formas que se dan en la naturaleza, sobre todo en la naturaleza vegetal que iba encontrando en esa vivencia de recorrer la orilla del Paraná.  Raices, hojas, semillas, troncos empezaron a ser parte de la experiencia de conexión con la naturaleza que Cachú promoverá en la gente que concurre a ver sus muestras de muñecos.

En ese tiempo de duelo se dio otra circunstancia que confluiría en su actividad de crear muñecos vegetales, y fue el trabajo que debió realizar para la presentación de la obra “El Bastón de los Abrazos”, con la cual junto a Carolina Gularte dieron inicio a Espacio Reciclado. Fue la primera obra para la que realizó muñecos para encarnar los personajes de la historia.

El primer muñeco, surgido de una raíz, el protagonista de El Bastón de los Abrazos.

“Esa obra marcó un antes y un después en mi cabeza también”, rememora, mientras nos exhibe el que fue el primer personaje que fabricó, cuya pieza central es una raíz.  ” Me fui a buscar al río cosas y encontré esta raíz, solo esta raíz. Y de la raíz surgió todo, le puse dos ojitos de coco, de pindó y una nariz de piedra y el chabón cobró vida, después al toque el cuerpo. Fue una cosa…muy loco, fue como esas cosas que no pude parar mas y hasta ahora no puedo parar…”

Instalaciones e intercambio con el público: compartir sensacionesde contacto con la naturaleza

La experiencia de crear personajes encarnados en muñecos realizados con elementos vegetales se repitió en 2008 con la obra “Lucía” de Fito Rizzutti con dramaturgia de Carolina Gularte.

Cachú exhibe la muestra “Entre el cielo y la tierra” algunos de sus muñecos ecológicos, en la sede centro de la UGD en Posadas.

“Y ahi paró la unión del teatro con los muñecos pero yo continué haciendo, hice dos instalaciones. Empecé a investigar porque yo nunca estudié Bellas Artes ni nada, y entonces me gustó mucho esta idea de instalar y no de exponer.  Hice como ese salto contundente donde me gustó instalarme e instalar en la gente requisitos de intercambio, no dinero, nunca…” aclara Cachú, cuya última instalación se realizó el año pasado en Espacio Reciclado: “Entonces la entrada era que la gente se saque el zapato, sí o sí se tenía que sacar el zapato para entrar. Empecé a laburar con eso, me empecé a investigar a mí , digamos en realidad es re egoísta porque ponele, me iba al río, me sacaba los zapatos y pisaba el camalote seco y es una sensación increíble que yo decia ojala que pueda trasmitir a la gente esto, ¿cuánta gente se saca el zapato arriba de un camalote seco? Ninguna casi, muy pocas (…) Y asi empecé a indagar un montón de cosas de esas, la tierra eso, cuándo pisas el suelo descalzo, no el piso de tu casa, la baldosa, el pasto, la tierra, la arena, la piedra, cuánto lo haces. Y entonces empecé a poner eso, condiciones . Hacía un muñeco y decía para ver este muñeco tenés que pisar esto… empecé a encerrarle a la gente como en casitas, a inundarle con olores, el olor de la banana y de la tacuara tienen olores impresionantes, y pasa el tiempo y cada vez más inunda (…) Y asi me empezó a gustar esto de mostrar los muñecos, y no le pongo tiempo, ni a los procesos ni al tiempo que la gente está adentro, me gusta que la gente entre y se tome el tiempo…”

“La naturaleza vegetal es infinita…”

“No soy artista plástico, no me considero nada de eso, no tengo pauta para trabajar…” se define a si mismo Cachú, y relata cuál es la parte del trabajo de producir muñecos que más lo atrapa:

“A veces salgo en recorrido, esa es la parte que mas me gusta, la recolección. Sé que hay lugares, donde están los árboles y voy y recolecto cuando me voy quedando sin stock. .. De lo que sea porque ocupo de todo, infinito es…” y enumera sus materiales que incluyen vainas, semillas, hojas secas, raíces, esponjas vegetales, etc.

“Y después en viajes que hago siempre traigo cosas, trato de informarme, me fui a Bahia y traje una banda de cosas hermosas, dendé ponele que estoy guardando para la instalación de los orixá, materiales que tienen que ver con la historia de ellos…”

En cuanto a cómo los materiales se transforman de su mano en muñecos, Cachú explica que observa y estudia los materiales, piensa posibles combinaciones: “me guío y voy yendo, el material igual me lleva. La naturaleza vegetal es infinita, increible…”

La vida, la muerte:

¿Cuál es la frontera entre la vida y la muerte? La respuesta de Cachú a esa pregunta es rápida y precisa: “La transformación.” pero pronto agrega que en realidad la muerte no existe. Y que sus muñecos, creados a partir de elementos vegetales simbolizan eso:

Es como una forma de homenajear esa vida que fue y que vuelve a ser transformada en un muñeco,  vuelve a la vida de esa manera…”

Cachú Orellano: “Esto es una bendición para mi…”

Y retoma  sobre una de las condiciones que se pone al momento de exponer sus trabajos, y es que el intercambio con el público para por compartir experiencias pero jamás dinero:

“Ésta es una bendición para mi, que siga siendo una bendición para el que le guste y que pueda verlo gratuitamente y que pueda disfrutarlo sin ningún costo…”

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