“Pasé de diseñador gráfico, de un escritorio y una computadora a martillos, yunque, fuego…”

Andrés Mayol es el forjador de Cuchillos Ogún,  taller de cuchillería artesanal. Recibido de Diseñador Gráfico en la Universidad Nacional de Misiones,  nos cuenta cómo llegó a  ser cuchillero, un oficio en el cual se define como autodidacta. Audios.

 

Del diseño gráfico a la forja: Cuchillos Ogún.

“Comencé hace 17 años esto, si bien tuve como hobby toda la vida estar cerca de los filos de los cuchillos, de las navajas, esas cosas siempre me gustaron…”  nos cuenta Andrés Mayol en su taller en un barrio de Posadas.  Su relación con los cuchillos – dice-  data de su experiencia de campamentero en la que se inició siendo niño. De allí surgió lo que primero fue un hobby y se terminaría convirtiendo en su oficio. Pero hasta convertirse en forjador pasaría un tiempo en el cual, entre otras cosas, hizo la carrera de Diseño Gráfico en la Facultad de Artes de Oberá, se recibió y ejerció durante un par de años la docencia.

“Soy Diseñador Gráfico. Cuando estaba terminando la carrera tenía que hacer mi tesis, en parte habia empezado con un proyecto, surgió como el bichito de retomar las actividades de hacer cuchillos, jugar con cuchillos o hacer modificaciones (…) fue mi proyecto de graduación trabajando sobre lo que podía ser la identidad de Cuchillos Ogún… “ relata Andrés sobre ese momento en que la actividad académica lo volvió a acercar a su afición por los cuchillos.

“Terminé la carrera, me recibí de Diseñador, fui ayudante de cátedra. Estuve dos años en la docencia …no es que dejé la docencia porque no me gustara sino que me gustaba mucho más el taller. El taller me estira constantemente, la actividad física, el trabajo físico, y la transformación que tiene la materia al momento de trabajarla es algo que creo que solamente las personas que lo hacen o que lo aprecian puede sentirse seducidas de esa manera por el trabajo manual…”

Un autodidacta de la forja:

“Soy autodidacta, no tuve maestros…” se define Andrés. Sin embargo, pondera la base de formación que recibió en su carrera como un aporte al desarrollo que logró en su oficio:  “Algo que me dio la universidad es el método. La forma de encarar las cosas con estudio, con una forma metódica de investigación para llegar a un objetivo. Fue asi que fui incorporando conocimientos, buscando material. Internet en ese momento estaba en pañales, había poco material,  de a poco fui buscando libros, alguna bibliografía que me ayudara y así de a poco me fui metiendo en esto y pasé de Diseñador Gráfico, de un escritorio y una computadora,  a martillos, yunque, fuego, cuero, madera, aceros, algo bastante diferente…” recuerda.

Su formación pasó en gran medida por el viejo método de la prueba y el error, con el bagaje también de su experiencia de campamentero:

” Al comienzo era ir probando, probando, viendo, tratando de imitar a algún artesano, alguna cosa que me gustara, tratar de aprender algo de eso, ir probando formas distintas. De a poco uno va viendo también lo que a uno le gusta, fui buscando eso que a mi me gusta, que me apasiona que tiene que ver con el cuchillo de uso. Yo soy acampante, a mí me gusta el cuchillo de chico por eso… como estoy vinculado al uso de un cuchillo en ese sentido.  Entonces siempre busqué algo que sea utilitario y del utilitario algo sencillo, rústico. Me gusta mucho todo lo que sea estilo rústico. Hay gente que confunde rústico con algo mal hecho y el estilo rústico es un estilo muy definido que tiene muy buen gusto y muy buenas terminaciones. Me fui tirando a ese estilo y tratando de llevarlo a un estilo rústico bien entendido…” explica sobre la elección del estilo que caracteriza a su producción.

Sin embargo su formación como diseñador sigue emergiendo en la observación que hace de los trabajos en cuchillería que va tomando como referencia en su actividad creativa:

“La investigación y la lectura en algo que a uno le gusta son constantes…El hecho de haber estudiado Diseño que está relacionado al arte hace que uno vea piezas con otros ojos. Veo un cuchillo y no veo solamente un cuchillo, veo la relación de tamaño, forma, mango, colores, texturas. No es sólo una investigación sobre algo sino la observación de todo, todo el tiempo…”

Esa capacidad de observar Andrés la vuelca especialmente al momento de diseñar sus cuchillos que deben adaptarse a las necesidades de uso de la persona que lo encarga.

“Muchas veces hay que orientar en lo que la persona busca, lo que cree que necesita, lo que cree que quiere y después lo que realmente necesita…” indica.

Audio 2: Muestra Anual de Cuchillería y premio al mejor cuchillo rústico.

 

La innovación en el oficio.”Se está incorporando una forma distinta de ver la cuchillería…”

A lo largo de la charla, Andrés describe al ámbito de las ferias y las muestras como espacios que le permitieron, además de mostrar sus trabajos,  conocer la producción de otros cuchilleros, encontrar novedades en cuanto al diseño y observar los cambios que se fueron dando en el oficio de la  producción de cuchillos artesanales.

“Cuando yo empecé y me presentaba a determinadas ferias me preguntaban ‘¿ésto lo hace tu abuelo, o tu papá?’.  Por ahi no podían creer o entender que una persona relativamente joven hiciera esto. Es como que era un oficio asociado a una persona de 50, 60 o 70 años, sino es como que no tenés una validación o una legitimidad en lo que es este tipo de trabajo.” recuerda.  Eso es algo que observa que ha cambiado en los años que lleva trabajando.  Andrés nos cuenta que actualmente participa solamente de dos eventos anuales de muestra y feria, uno de los cuales es la Muestra Anual de Cuchillería (MAC) que se realiza todos los años en CABA y reúne a lo más selecto de los artesanos cuchilleros. Según Andrés es un espacio donde vender pero sobre todo es un ámbito para mostrar su producción y ver las nuevas tendencias que van surgiendo.

 

“Hoy en día por suerte dentro de lo que son estas exposiciones y la calidad que hay a nivel nacional de chicos nuevos, es impresionante. Hay muy buenos artesanos en todas las provincias. Si bien se concentra un poco lo mejor en técnica, en calidad, en resultado estético en Buenos Aires, Rosario, Santa Fé,  Córdoba, todas las provincias tienen por suerte artesanos jóvenes que están incursionando con una visión mucho más contemporánea de la cuchillería. Ya no es solo el cuchillero tradicional del cuchillo criollo, la cuchilla para la carnicería. Por suerte se está incoporando una forma distinta de ver la cuchillería que realmente la hace muy divertida y mucho más amena a la vista. Se sale de los formatos tradicionales que uno podía imaginarse en una feria gaucha o cosas asi y se ven cosas muy llamativas, muy interesantes con técnicas muy novedosas de como ser multilaminados, como ser acero damasco, mezcla de aceros inoxidables con aceros al carbono, materiales exóticos muy caros en muchos casos pero que se puede empezar a ver hace un tiempo que antes no había. Salvo que uno trajera cosas de afuera, no se veían ese tipo de piezas y ahora se ve acá, con elaboración de artesanos de acá, con un nivel de calidad mundial. No tenemos nada que envidiarle a ningún país del mundo…Tenemos gente que está trabajando a un nivel envidiable, de primera línea a nivel mundial.”

 

El premio: “ Tengo que seguir trabajando igual que siempre

Precisamente en la Muestra Anual de Cuchillería, cuya edición 2019 se realizó a finales del mes de julio, Andrés fue reconocido por segundo año consecutivo en la categoría “Mejor cuchillo rústico”. Sobre esta distinción nos dice:

“Nunca trabajé para premio, yo trabajo para la gente. El premio que yo tengo, que yo siento, es cada persona que elige mi trabajo y que lo usa… Es el uso del cuchillo, ése es mi premio…” expresa y se explaya sobre los criterios de premiación:  “En este certamen puntualmente se premia la calidad de los trabajos, las terminaciones, el buen gusto, la combinación de materiales…hay varias categorías (…)  Me gratifica aunque nunca trabajé con esa intención ser premiado, dos años consecutivos es un honor grande . Además sirve no tanto para alimentar el ego, la verdad es a mí no me modifica el premio, yo tengo que seguir trabajando igual que siempre. Sí creo que por ahí a los clientes y a la gente que tiene un cuchillo mío,  es un mimo a los clientes y a la gente que eligió mi trabajo, un reconocimiento, a trabajar y a hacer las cosas de manera honesta…” concluye.

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