“Argentina ha pedido plata para pagar deudas anteriores sistemáticamente”

Alejandro Olmos Gaona, periodista e historiador, se dedica hace dos décadas a investigar la Deuda Externa argentina. De paso por Posadas, nos dejó estas reflexiones sobre un tema fundamental en la economía al que define como “el gran condicionante para cualquier gobierno que quiera hacer algo decente.” Audio.

 

Alejandro Olmos Gaona es historiador, profesor de la Cátedra de Deuda Externa de la Facultad de Derecho de la UBA y Asesor de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso de la Nación. A fines de septiembre estuvo en Posadas para brindar la conferencia “La Deuda Externa como problema estructural del capitalismo argentino” en el marco del “Seminario Taller Problemáticas de la Argentina Contemporánea: capitalismo, acumulación y conflicto social”, dictado por la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM.

En diálogo con la prensa, Olmos Gaona planteó algunos puntos salientes de la cuestión de la Deuda Externa, un tema que -caracteriza- nunca es abordado a fondo en la discusión pública.

Matriz de deuda: el origen en la dictadura y las continuidades en la democracia:

Olmos Gaona es el continuador de la inmensa tarea iniciada por su padre, Alejandro Olmos, quien en a fines de 1982 denunció el endeudamiento generado por el gobierno militar . La denuncia dio origen a una causa penal que obtuvo sentencia luego de su muerte en el año 2000. En el fallo, el juez Jorge Ballestero concluye que el endeudamiento del país provocado por el gobierno militar se trató de una operatoria de defraudación a las arcas estatales en beneficio de particulares.

Además de su  carácter fraudulento, originado en la estatización de deudas privadas, la Deuda Externa se convertiría desde entonces en el gran condicionante para la política económica de los gobiernos posteriores que sin embargo no cuestionaron la estructura jurídica generada en la dictadura que hizo posible el endeudamiento crónico.

“Lo que voy a tratar explicar es un poco la historia de la deuda del 76 en adelante; la estructura jurídica generada en la dictadura que ha seguido intacta hasta el día de hoy y que ningún gobierno quiso cambiar – introduce Olmos Gaona – lo que son las operaciones con el Fondo Monetario Internacional ( FMI) ; el Club de Paris y toda esa matriz de deuda que se generó en el 76 y que hasta el día de hoy no ha parado de significar el gran condicionante para cualquier gobierno argentino que quiera hacer algo decente (…) siempre en los presupuestos la deuda es el primer rubro que hay que afrontar” señala.

La continuidad de esa estructura jurídica permite situaciones de endeudamiento extremo que condicionan el futuro de la economía argentina por generaciones, como el endeudamiento generado por el actual gobierno nacional:

” La deuda enorme que tiene ahora el Banco Central prácticamente no tiene antecedentes,  como tampoco tiene antecedentes la deuda esta porque en 3 años y 9 meses Macri emitió casi 3 ½,  4 veces lo que la dictadura tardó 7 años en hacer…” apunta Olmos Gaona, quien sin embargo continúa poniendo el eje en las continuidades de este problema de hace décadas:

“¿Cómo es posible que ningún gobierno de la democracia haya cambiado la estructura jurídica y legal de todo el sistema. Cómo es posible que sigamos con la misma ley de inversiones de la dictadura, la ley de entidades financieras de la dictadura?  Además lo grave es que cuando se hizo el Digesto Jurídico argentino en 2014 el Congreso de la Nación declaró válidas leyes firmadas por Martínez de Hoz, por el dictador Videla, etc. – remarca, en una de las líneas de crítica que suele desarrollar.

“Se fue la dictadura y Alfonsín firmó acuerdos con el Fondo, cuando vino Menem firmó acuerdos con el Fondo, de la Rúa firmó acuerdos con el Fondo y apenas asumió Néstor Kirchner en 2003 firmó un acuerdo con el Fondo, que por supuesto después quedó sin efecto porque decidió pagarle al Fondo, pero no le pagó porque se iluminó sino porque el Fondo le pidió que le pagara, cosa que se ignora absolutamente.” critica.  Estas continuidades en la política argentina son las que permiten, a su entender, la permanente ingerencia del FMI en la economía argentina.

“el Fondo nunca ha favorecido el interés público de los países, ha favorecido el interés privado.”

El Fondo ha estado operando siempre y ahora a través de este préstamo descomunal su presencia es cada vez más significativa; porque más allá de lo que dicen los estatutos del fondo y lo que dicen los economistas del estáblishment, el Fondo nunca ha favorecido el interés público de los países, ha favorecido el interés privado. Siempre ha sido el prestamista de último momento para que se pueda pagar a los banqueros, a los financistas y a los especuladores.”

El ensayo de Henders:

Olmos Gaona es un férreo defensor de la idea de que se puede tomar un camino diferente al de la eterna dependencia generada mediante el endeudamiento externo, y para hacerlo argumenta con elementos que fue encontrando en años de estudio e investigación.

En el año 1983/ 84 un diplomático norteamericano – Thomas Henders- además secretario para Asuntos latinoamericanos del Departamento de Estado, publicó un ensayo de simulación: “¿Qué pasaba si los paises no pagaban su deuda? Dijo que si el conjunto de Latinoamérica no lo hacía esto iba a significar un gran problema para el sistema financiero, pero individualmente ningún país podía enfrentar al sistema excepto dos: Venezuela y Argentina. Venezuela por su gran riqueza petrolera y Argentina por su estructura económica. Estamos hablando de 1983, un país que tiene una enorme producción de alimentos, energía atómica, etc. Y además planteaba Henders que a Argentina no le convenía pagar sino lo que pagaba invertirlo en el mercado interno. Eso nunca se hizo. Argentina ha estado pagando en las últimas décadas alrededor de u$s 10.000 millones anuales. Si uno dijera bueno, esa deuda se ve, hay inversiones… la Argentina ha pedido plata para pagar deudas anteriores sistemáticamente”

El Club de la Deuda y las deudas privadas:

La imposibilidad de explorar otros caminos por fuera de la dependencia de los organismos de crédito radica, en gran medida para Olmos Gaona, en la convicción de la mayoría de la dirigencia política argentina de que no se puede hacer otra cosa.

“La mayor parte de la dirigencia política argentina pertenece a un club: el Club de a Deuda. Que salvo excepciones todos dicen que hay que pagarla. Esto de discutirla, cuestionarla parece que el imaginario de los grandes partidos no está – caracteriza, mientras señala que es una via que no deja demasiadas opciones de crecimiento: – Si esto no se reestructura de esta manera no hay posibilidades. En esta deuda que hemos pagado siempre hay un enorme componente, diria que el 80%, que es un fraude (…) la dictadura dejó una deuda que en un 45 % eran deudas de empresas privadas nacionales y extranjeras que un buen dia dijeron “vamos a beneficiarnos y que los giles que son el Pueblo Argentino la paguen…” Esa deuda de empresas privadas que en 1985 era de u$s 23000 millones la hemos venido pagando todos los argentinos durante décadas… Y claro. Cómo vamos a cuestionar a Techint, a las empresas del grupo Macri, a Perez Companc… Siempre negocian con esas empresas, se someten a las presiones de esas empresas.”

Su opinión acerca de que es posible desobedecer a los mandatos de los organismos de crédito se basa en la experiencia de Argentina entre el default del 2001 y el 2005, y la evaluación de lo oneroso que resulta para el presupuesto público afrontar los servicios de deuda previstos para los años venideros:

” El año que viene tenemos que pagar 20.ooo millones de dólares , el año 21 otros 20.000 millones.  Imagínese lo que se podría hacer con esa plata si se entrara en un default selectivo (…) para eso hay que hacer una política de estado conjunta, no hacer una sola cosa y dejar que lo demás se vaya al diablo (…) siempre pongo este ejemplo que todos lo conocemos, en el 2001 cuando el Dr. Adolfo Rodriguez Saá dijo “suspendo los pagos de la deuda y vamos a investigarla” La deuda no se pagó ni en el 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005 y se empezó a pagar recién en el 2006. ¿Qué pasó en esos años? Nada. No hubo amenazas, no hubo problemas de que cortaran suministros de elementos que necesitamos para la tecnología argentina. La Argentina creció porque dejó de pagar eso. Pero acá tenemos metido en el cerebro que otra cosa no se puede hacer que lo que se ha hecho.” reflexiona. Y señala que uno de los problemas fundamentales es el estímulo a la especulación que es parte de la política económica actual:

¿Cómo es posible que funcione un pais donde, si yo tengo una empresa en el exterior y vengo acá, un pais que tiene las enormes fluctuaciones económicas que tiene Argentina a invertir con riesgo de que un buen dia se vaya todo al diablo, cuando puedo agarrar, venir con plata del exterior, dársela a un banco y el banco va al Banco Central e invierte en letras a siete días que dan el 80% de interés ¿qué inversión productiva da el 80% de interés en un año? Ninguna.” responde.

 

Audio 2: la experiencia del gobierno de Correa con la deuda externa de Ecuador.

La experiencia de Ecuador y la relación de fuerzas:

Olmos Gaona fue además asesor del ex presidente ecuatoriano Rafael Correa en el proceso que inició Ecuador de investigación de su propia deuda externa, un proceso que, según Olmos Gaona, no pudo completarse por falta de apoyo de los países de la región:

“Siempre hablo de la experiencia de Ecuador, un pais doce veces más chico que la Argentina. Cuando asumió el presidente Correa (2007) las organizaciones sociales estaban luchando desde hacía años para que la deuda se cuestionara y se investigara. Entonces cuando asumió emitió un decreto y dijo “Voy a pagar la deuda que corresponda, no la deuda fraudulenta”. Correa enfrentó al sistema y no pudo ir más allá porque no consiguió el apoyo de ningún país latinoamericano. Yo lo acompañé a Correa a verlo a Chávez, a Evo Morales, a Manuel Zelaya el presidente de Honduras, vinimos a la Argentina, a Brasil… Ningún país quiso apoyar su proyecto de cuestionar en su totalidad la deuda. Solidaridades morales, si. En cuestiones económicas las solidaridades morales no sirven para nada.” concluye, y  hace la salvedad de que Argentina estaría en otras condiciones de enfrentar a las grandes estructuras financieras.

Consciente de lo irritante que resulta su planteo de la necesidad de cuestionar la matriz de endeudamiento,  reflexiona:

“Cuando yo cuestiono algunas de estas cosas sale la frasecita: “vos no tenés en cuenta la relación de fuerzas”. La relación de fuerzas determina que no podemos hacer nunca nada. Entonces yo que me dedico a la investigación histórica pensaba, si José de San Martin, Simón Bolívar, el Mariscal Sucre, Manuel Belgrano hubieran analizado la relación de fuerzas en este momento seríamos la gema de la Corona Española.” remata.

 

 

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