Patrimonios y comunidades en riesgo: petyngua, pipa de los mbya

El documental “Entre el barro  y el cielo” – realizado en Tekôa Arandu de Pozo Azul – se propone rescatar el valor patrimonial de la pipa sagrada y en ese proceso mostrar, además, “el desalojo, el atropello y la injusticia” que sufre el pueblo Mbya Guarani. Audios.

Luego de consultas, debates y asambleas, se filmó en la comunidad Tekôa Arandu de Pozo Azul, Misiones, el audiovisual “Entre el barro y el cielo”,  un documental sobre el petyngua, la pipa sagrada de las comunidades mbya.

El audiovisual  fue presentado el 9 de octubre pasado en el Museo Aníbal Cambas de Posadas, en el marco del VIII Encuentro de Discusión Arqueológica del Nordeste. Allí El Reportero pudo dialogar con el mburuvicha Epifanio Chamorro y Nicanor Benítez, otro de los miembros de la comunidad. También estuvieron presentes la realizadora María Cabrejas y los maestros interculturales Sandra Aranda y Rodolfo Fernández. Todos ellos fueron parte del proceso que hizo posible la realización del documental.

Valores amenazados

“Muchos ven cómo fuman los mbya, pero no saben los valores y la importancia que tiene para nosotros, señala Epifanio Chamorro, cacique de la comunidad. Esta práctica de ninguna manera puede asimilarse al simple consumo de tabaco, ya que se trata de “una conexión con nuestro Ñande Ru, con nuestro Dios, Ñamandú, con nuestra espiritualidad”, aclara.

En torno a esta práctica gira el documental realizado por María Cabrejas y Fernando Nogueira, y la elección del tema fue resultado de la participación de la comunidad en las consultas que los realizadores hicieron en forma previa, ayudados por la intermediación de los docentes “jurua” Sandra Aranda y Rodolfo Fernández, de la escuela intercultural bilingüe.

¿Por qué y para qué mostrar el petyngua? Lo explica Chamorro: “Hay mucho joven que hoy por hoy no fuma más y hay algunas comunidades que no hacen más petyngua, en primer lugar porque no hay barro, porque para hacer petyngua, la tierra no tiene que estar contaminada”.

Epifanio Chamorro, mburuvicha de Tekôa Arandu.

Se trata, entonces, de un patrimonio en riesgo, que justamente por estar amenazado fue elegido como tema por los miembros de la aldea, aún cuando es considerado sagrado y, por lo tanto, protegido por cierto secretismo.

Comenta el cacique: “El petynguá es algo muy sagrado que nosotros no queremos mostrar sólo por mostrar. Muchas personas nunca hablaron de esas cosas, de las cosas sagradas que se practican en el opy, en el templo. Hoy por hoy entra otra religión en la comunidad, entonces pensamos que si nosotros mostramos que practicamos nuestra espiritualidad, entonces pueden llegar a respetarnos a nosotros.”

Chamorro recuerda la actitud de su abuelo Rodolfo Chamorro, quien, dice, no quería hablar del tema con los blancos. Pero después decidió mostrarse, en parte para defender esa espiritualidad que se ve amenazada, en parte porque toda la sabiduría que él resguarda podría perderse algún día con su muerte: “Cuando se muere un anciano ahí se termina un libro, por decirlo así”, reflexiona. Por eso es importante contar con el documental, no sólo para mostrárselo a los no indígenas, sino también para que lo vean los jóvenes e incluso los niños de la misma comunidad guaraní que asisten a la escuela.

Y en parte, también, porque el anciano vio que “hay mucho desalojo, mucho atropello, mucha injusticia con nosotros”, y entendió que había llegado el momento de hacerlo visible.

Cabe aclarar que, según cuenta el cacique, los mbya pusieron la condición de ver el documental antes de presentarlo públicamente, para así corroborar que lo que se exhibe es sólo “una partecita” de la práctica ancestral, y que no aparecen indicaciones de cómo fabricarla, por ejemplo. Esto se hizo, sobre todo, “por respeto a los miembros de otras comunidades”, según sus palabras.

El mburuvicha sienta posición sobre la intervención de los “jurua” dentro de los territorios donde habitan los guaraníes: “tienen que trabajar en conjunto y respetar la decisión de las comunidades. Eso se hizo en este caso, pero falta que muchas personas respeten, que primero consulten. Todos los ministros y funcionarios del Estado tienen que ser así.”

Nicanor Benítez, Tekôa Arandu.

En el mismo sentido se manifiesta Nicanor Benítez, su antecesor en la función de mburuvicha: “El Estado tiene que hacerse cargo de algunas cosas de importancia. Se pide al gobierno que se respete y reconozca los pensamientos y los derechos que siempre tenemos: idioma, educación, esa es la pelea que estamos teniendo. Los caciques estamos para llevar la voz de la gente, de las familias, para que el Gobierno se entere de eso. Nosotros, los que estamos en la provincia de Misiones, todavía no somos reconocidos como se debe. Los derechos fueron reconocidos a nivel nacional, sí, y en algunas cuestiones somos protegidos, pero en Misiones faltan muchas cosas. El gobierno debe comprender lo que queremos.”

Una oportunidad para hacer(se) conocer

El maestro Rodolfo Fernández trabaja en la comunidad  Tekôa Arandu desde hace 23 años. Considera que la discriminación hacia los pueblos originarios es consecuencia de la ignorancia, y en ese sentido, cree que el documental sobre el petyngua constituye una gran oportunidad, ya que los ciudadanos argentinos, blancos, “lo van a ver de otra forma y lo van a respetar”.

Audio 2: María Cabrejas, Sandra Aranda y Rodolfo Fernández

Su esposa y colega, Sandra Aranda, sostiene la misma idea y agrega: “Ellos hacen referencia a sus derechos, y piden que los dejen ser”. Plantea su propia tesis sobre la enseñanza intercultural: “La interculturalidad se tiene que practicar en todos lados, y no sólo en las escuelas” y se explaya sobre los motivos que la guiaron en colaborar con la realización del producto audiovisual: “Pusimos el cuerpo y el alma en la visibilización y reconocimiento de todo lo que es la cultura mbya, porque tienen valores, tienen riquezas, tienen un don que es la alegría, y el don de la palabra, que es un don heredado de la cultura mbya. Al apropiarse de la cultura dominante, ellos pierden parte de su cultura. Pero también vemos que las prácticas dentro de las comunidades todavía son fuertes”.

Sandra Aranda, docente intercultural en comunidades mbya

Por su parte, la realizadora María Cabrejas, destaca los factores que se conjugaron para hacer posible este material y los anteriores sobre la vida en la aldea, que integran la serie “Pueblos originarios” del Canal Encuentro: la voluntad de los documentalistas de poner las herramientas técnicas al servicio de un grupo “que está peléandola o queriendo decir algo”, una comunidad con mucho ejercicio del debate, y dos maestros “que fueron puente de interlocución”.

Sobre la producción acerca del petingua, subraya el hecho de que fue la comunidad de TekôaArandu la que resolvió “qué es lo que valdría la pena resguardar para el interior de la comunidad.”

María Cabrejas, realizadora del documental “Entre el barro y el cielo”. También realizó los documentales sobre los mbya de la serie “Pueblos Originarios” de Canal Encuentro junto a Fernando Nogueira.

 


Documental “Entre el barro y el cielo”

Duración: 59 minutos
Año de Producción: 2018
Idioma original: guaraní mbya, subtitulado al español
Dirección: Maria Cabrejas
Una producción de DNBYSC, Ministerio de Cultura de la Nación

está disponible en YouTube y se puede ver aqui: Entre el barro y el cielo

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