“Lo que están haciendo los Comités Cívicos es agredir, violentar y a través de la violencia imponer el Golpe de Estado”

Se realizó ayer en la Plaza 9 de Julio de Posadas una convocatoria de organizaciones sociales y políticas en repudio al golpe de Estado en Bolivia. En ese marco conversamos con Orlando Vilca, residente boliviano en Argentina, quien nos dio su punto de vista sobre la situación política en su país. Audio.

Orlando Vilca proviene de Tarija, Bolivia, de la zona de la frontera con Argentina. Nos relata que hace unos quince años vive y trabaja en Buenos Aires, pero que viaja con frecuencia a su lugar de origen y ha seguido de cerca los cambios políticos que se dieron en su país bajo la gestión del presidente Evo Morales Ayma.

Radicado temporalmente en Posadas, se hizo presente en la convocatoria que hicieron algunas organizaciones políticas y sociales en la mañana de ayer para expresar su repudio al Golpe de Estado y la violencia desatada por sectores de la derecha boliviana. Esa recurrencia a la violencia estuvo presente de diferentes maneras a lo largo de la gestión del MAS, el partido que llevó a Evo Morales a la presidencia. Al respecto, opina Orlando sobre la situación actual: “Es muy lamentable por todo el proceso que se ha empezado a generar desde que llegaron Evo y García Linera al poder (…) Creo que más allá de que estén tratando de ocupar el poder a la fuerza hay una cuestión de racismo y xenofobia que se está generando en el entorno de la sociedad boliviana” – dice en alusión al clima de opinión que se sostiene desde sectores que alientan el golpe.

EN ese sentido, expresa su preocupación por la situación de inseguridad y persecución por parte de la derecha boliviana a quienes son parte del MAS y a los referentes de organizaciones sociales, comunitarias y sindicales, pero también a la población indígena en general. Otro aspecto que indica Orlando es el cerco informativo que existe desde Bolivia, donde la mayoría de los medios de comunicación son afines a los sectores del empresariado opositor y los medios estatales han sido tomados por la fuerza durante el proceso golpista.

“Hay que tener mucho cuidado con la información que nos llega. Lamentablemente esto es un golpe de Estado, un golpe de Estado – lo repito- contra el gobierno democrático de Bolivia. El pueblo está tomando ya sus precauciones, están concentrando las Comunidades originarias, las organizaciones sociales, la Federación de Juntas vecinales se proclamó en contra del Golpe de Estado y van a empezar a movilizar, a salir a las calles. Tememos mucho por la vida de nuestros compañeros, de nuestras familias que se encuentran allá porque justamente lo que están haciendo los Comités Cívicos es agredir, violentar y a través de la violencia imponer el Golpe de Estado”

Respecto a las expresiones de racismo y desprecio a las raíces indígenas boliviana, Orlando caracteriza que “Es una forma de pensar que se ha instalado en las ciudades, en las capitales. El pensamiento no se ha podido cambiar en este proceso de cambio. Se han cambiado un montón de cosas, eso es innegable, pero ni siquiera siendo del MAS, oficialista, se puede dejar de admitir eso…”- reflexiona sobre lo que aparece como una deuda del proceso de cambio en Bolivia.
La permanencia del pensamiento racista y colonial configuran una sociedad profundamente fragmentada y atravesada por tensiones que se expresan en el Golpe de Estado. Según relata Orlando, el apoyo mayoritario al gobierno del MAS reside en las comunidades indígenas y rurales -las cuales han visto sus derechos reivindicados desde 2006 -y la mayor oposición se radica en las grandes ciudades.

El proceso de cambio desde 2006:

Evo Morales Ayma llegó a la presidencia en 2006 luego de una serie de agudas crisis políticas y sociales y un proceso de reivindicación de los derechos y las identidades de los Pueblos Originarios. Su gestión se caracterizó por el crecimiento económico y la ampliación de derechos sociales de las históricamente postergadas mayorias campesinas, indígenas y obreras, llegando a ser una referencia mundial por la mejoría de sus indicadores sociales y económicos.

Orlando relata que observó ese proceso “desde afuera” pero que pudo constatarlo en sus frecuentes visitas a su familia y que en su opinión el proceso de cambio es un inmenso logro colectivo:

“Cuando se institucionaliza todo y pasa a estar en manos del Estado empezamos a tener posibilidades de cambio. Todo lo que hizo el Gobierno lo hicieron todos en realidad (…) es el Pueblo el que hizo eso. Son los movimientos sociales, las organizaciones campesinas que han salido y peleado por sus derechos. Eso es una construcción desde abajo. Eso nosotros lo vimos desde afuera, los que vivimos afuera lo vimos. Vimos como Bolivia crecía y es un orgullo para nosotros. “

Reivindicación de las concepciones indígenas y el remanente del pensamiento colonial

Una parte importante en la construcción de la subjetividad en el proceso de cambio es la reivindicación de las identidades indígenas que llevaron a la definición de Bolivia como un Estado plurinacional y plurilingüe en clara diferenciación a la constitución histórica de Bolivia como un Estado basado en el sometimiento indígena. En referencia a eso cobra un gran simbolismo la quema de la wiphala por parte de los golpistas:

“Ellos reivindicaron la wiphala como un símbolo de los Pueblos Originarios, de una forma de vida de una Cosmovisión. Del Buen Vivir como el presidente ha hablado. Eso no es algo del MAS, el Buen Vivir no es la cosmovisión de un partido político, el Buen Vivir es de los Pueblos Originarios, son nuestras raíces. Y los bolivianos y las bolivianas que van contra esto con una xenofobia y un racismo tan radical y tan fuerte es lamentable” – opina Orlando y señala a al pensamiento universitario como uno de los refugios de lo retrógrado: “Lamentablemente la opinión de los universitarios, de toda la clase en este caso de la ciudad era todo “no, pero estos indios se tienen que ir”; “cómo nos va a gobernar un indio, una persona que no terminó el secundario”…esta forma de pensar se instaló…”

La oligarquía colonialista contra el Buen Vivir:

“Luis Camacho, para mi forma de pensar, no tiene idea de para dónde llevar Bolivia. No sabe para dónde ir, porque no tienen una cosmovisión o un pensamiento. Repudiable eso que ha hecho. (…) los símbolos patrios tiene que ver muchas veces con la cosmovisión de los Pueblos. Y la cosmovisión de los Pueblos en este caso se encierra en la wiphala: la unión de los Pueblos.  Luis Fernando Camacho viene de esa oligarquía boliviana que se cree hija de españoles, que se cree hija de extranjeros que todavía sigue estando presentes en las ciudades y que son los que están apoyando fuertemente a esto que se está generando en Bolivia.” – expresa.
Con respecto a los últimos acontecimientos que forzaron la renuncia de Evo Morales Ayma y su vicepresidente Álvaro García Linera remarca: “Esto se ha planificado, como muchos otros golpes de Estado (…) lamentablemente lo que ha hecho el Gobienro de Evo ha sido callar y reivindicando todo esto para que de alguna manera la gente entre a reflexionar, para que todos tengamos un Estado en que podamos opinar, reflexionar ” pero a pesar de ellos los grupos opositores“con toda impunidad han ejercido violencia en todos estos años. Nadie les ha dicho nada, y ahora que hacen un golpe de Estado ellos son capaces de tomar todos los medios de comunicación y ejercer esta violencia. (…) Hoy en día ha explotado y no vemos que haya un consenso que se pueda llevar adelante.(…) Van a tener que salir los Pueblos Originarios, van a tener que organizarse las organizaciones sociales, las juntas vecinales, salir y defender de alguna manera la democracia. Y lamentablemente esto no nos está dando un buen panorama de lo que va a pasar hoy en día en Bolivia.” – concluye.

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

También te podría gustar...