“Vinimos a reclamar que el Gobierno también asista al sector tarefero”

Luego de ser duramente reprimidas en la mañana de ayer, las organizaciones tareferas que acampaban frente a Casa de Gobierno abandonaron por la tarde la Plaza 9 de Julio. Regresaron a sus hogares con promesas de diálogo y sin soluciones concretas. Audios.

Desde el pasado domingo 24 de noviembre la Plaza 9 de Julio volvió a poblarse con un nuevo acampe de organizaciones tareferas que llegaron para reclamar ser incluidas en los beneficios de la ley de Emergencia Alimentaria provincial.  Hasta ayer estaban presentes en la plaza la Asociación de Tareferos de la Tierra Colorada,  la Asociación de Tareferos Unidos por la Acción, el Movimiento de Tareferos de Misiones y la Asociación de Tareferos Justos de Misiones.

Sin embargo, hasta el miércoles 27 la respuesta de las autoridades  a las demandas de los manifestantes había sido esquiva y según afirmó Ricardo Dos Santos, de la Asociación de Tareferos Unidos por la Acción, se les habría negado asistencia alegando que  las tarjetas alimentarias y la ayuda social serían manejada por otras organizaciones sociales.

Cerco policial y represión: ” lo que vinimos a pedirles es una Mesa de Diálogo”

Luego de la represión y en medio de la incertidumbre sobre la situación de los detenidos, Ricardo Dos Santos dialogó con El Reportero y reconstruyó con gran indignación cómo habían sucedido los hechos, entre lo que relata que fueron cercados por la policía durante la noche y que fueron engañados por los jefes policiales que luego ordenaron reprimirlos:

“La verdad es que no entendemos, porque estuvimos toda la noche ( N de R: del miércoles al jueves) con cordón de infantería alrededor de la plaza, que les privaban a los compañeros de ir a los sanitarios. La verdad es que nos sentimos muy indignados. Hoy nos levantamos temprano y vimos tal cantidad de efectivos de la policía. Nos quedamos tranquilos porque vino el Jefe Franco y el otro jefe principal de Casa (de Gobierno), estuvimos dialogando con ellos (…) ellos dijeron que nosotros no podíamos reclamar nuestros derechos, que no podíamos salir a la calle (…) Nosotros vamos a salir a las calles, a pisar las calles. Tenemos derechos como cualquier ser humano de llevar nuestro reclamo.Y el jefe Franco dijo que sí, que entonces nos iba a acompañar.  Cuando salimos, ni bien habíamos pisado la avenida (N de R: se refiere a la calle Bolívar)  ya empieza la agresión de la policía, a patearle a las mujeres por abajo a los pies a los chicos, criaturas, hombres. Tiraron con las armas de ellos, pegaron, mujeres tiradas en el camino (…) Nosotros lo que vinimos a pedirles es una Mesa de Diálogo, no le venimos a romper a nadie…” – relató Dos Santos ganado por la impotencia y la indignación.

La brutal represión contra los manifestantes que intentaron marchar por la calle Bolívar se dio frente mismo a la Plaza 9 de Julio, donde se encontraba apostado un nutrido cordón de la Guardia de Infantería. Una mujer, que tenía a su bebé en brazos, fue detenida y varios manifestantes fueron baleados y golpeados. Luego de esos hechos los tareferos permanecieron varias horas más en la plaza,  aunque al mediodía se retiró del acampe la Asociación de Tareferos Justos de Oberá.

“Somos trabajadores, reclamamos nuestro derecho, nada más.”

Sobre la represión  relató Laura, una de las tareferas que resultó golpeada en la cabeza:

“La policía asistió a la plaza, tanto la policía como Infantería, Brigada. Habiendo un montón de gente dentro de la plaza siendo que nosotros somos trabajadores, reclamamos nuestro derecho nada más. Vinimos a reclamar que el Gobierno también asista al sector tarefero.
No nos dejaban ni ir al baño, pedían documentos, nos tenían secuestrados adentro de esta plaza, rodeados por las autoridades. Hoy temprano se llegó a un acuerdo con el jefe Viveros y con el jefe Franco de que ellos iban a marchar con nosotros por la seguridad de los manifestantes, y cuando nosotros tocamos el asfalto que salimos, ni todos los compañeros habían salido al asfalto Viveros y Franco dieron la orden de que la policía y todas las autoridades vigentes peguen como venía. Ellos en vez de estar para proteger al Pueblo están en contra del Pueblo.  (…) no sé decirte qué cantidad de heridos. Yo soy una de las personas heridas, realmente tendría que estar en el hospital haciéndome una tomografía de la cabeza porque la infantería me pegó con la guacha. Tengo re hinchada la cabeza pero no voy a ir porque la policía está en el hospital. Hay gente que le balearon en tres partes del cuerpo, hay varios lastimados, hay gente que está rayada con la guacha…” expresó indignada.

Audio 2: Laura, Asociación de Tareferos Unidos por la Acción, una de las heridas durante la represión.

 

Asistencia social, emergencia alimentaria: el Gobierno juega al Gran Bonete.

La ya de por sí precaria situación de las familias tareferas se agrava durante el período de interzafra, cuando luego de terminada la cosecha de la yerba deben buscar otras ocupaciones temporales para sobrevivir. El subsidio interzafra, que asciende a la exigua suma de $ 2300, es abonado solamente a los tareferos que cumplen ciertos requisitos cada vez más difíciles de cumplir para los cosecheros.

Este año en particular la situación empeoró de la mano de la alta inflación, pero además la cosecha terminó de manera anticipada: muchos plantadores dieron por terminada la zafra en el mes de agosto. Paralelamente, el sector industrial yerbatero celebra un nuevo récord en el consumo de yerba en el país mientras las exportaciones también van en alza, por lo que la elaboración de yerba envasada aumenta y con ella la ganancia de las grandes empresas.  (1)

Las organizaciones tareferas comenzaron a reclamar su inclusión en los beneficios de la ley provincial de Emergencia Alimentaria, aprobada en el mes de septiembre por la Legislatura, que prevé el refuerzo de la asistencia alimentaria a comedores y merenderos así como la entrega de tíckets de compra de alimentos. Lo hacen ante un Gobierno que fomenta la fragmentación y el enfrentamiento entre organizaciones.

Ricardo Dos Santos, de la Asociación de Tareferos Unidos por la Acción, que nuclea a familias de 2 de Mayo, Campo Viera, Campo Ramón y Villa Bonita.

Uno de los puntos que mayor enojo provocaba en las organizaciones que acamparon en estos días fue la negativa del Gobierno de aceptarlos como interlocutores válidos de su sector. Según Dos Santos, las autoridades eludieron dar respuestas a sus demandas alegando que la ayuda social es manejadas por otras organizaciones sociales, y habrían aludido al coordinador del Movimiento Evita y diputado provincial Martín Sereno, derivando su responsabilidad.

“Pero qué esperan ellos, ¿que Martín Sereno venga nuevamente acá y diga que representa a los tareferos? No nos representa. Que nos atiendan a nosotros”  reclamó Dos Santos, y cargó contra la política represiva del Gobierno provincial: “le pedimos al Ministro de Gobierno que la misma represión que tiene con los trabajadores tenga también con los políticos corruptos, con todos los políticos que roban. El trabajador no roba, el trabajador viene a reclamar sus derechos.”

Después de la represión, promesas de diálogo

Las organizaciones tareferas abandonaron la Plaza 9 de Julio luego de la liberación de sus compañeros que se encontraban detenidos. No realizaron declaraciones pero algunas autoridades manifestaron a la prensa que abrirían una Mesa de Diálogo en sus localidades de origen. Se trata de  un mecanismo que está previsto en la recientemente aprobada ley de Emergencia Alimentaria, para la cual se deben conformar Consejos municipales que trabajen con la población que debe recibir asistencia y con las organizaciones sociales. Una salida que se podría haber implementado desde que las organizaciones solicitaron diálogo al Gobierno.

 

(1) ver, página oficial del Instituto Nacional de la Yerba Mate: Argentina más matera que nunca: el consumo interno creció 10 millones de kilos.

 

 

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