Una interpelación al Poder Judicial misionero

El Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género presentó ayer ante el Superior Tribunal de Justicia de Misiones un escrito en el que expresa la preocupación y cuestionamiento por la existencia de prácticas judiciales arbitrarias sistemáticas, plasmadas en la condena a Cristina Vázquez y Cecilia Rojas o en otros casos como las persecuciones judiciales a María Ovando o Victoria Aguirre. La Dra. Roxana Rivas, el Dr. Eduardo Paredes y la antropóloga Ana María Gorosito explicaron aspectos de la presentación. Audios.

 

Una presentación con muchos antecedentes:

El escrito presentado por el recientemente conformado Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género menciona como antecedentes a la hora de indicar la existencia de prácticas judiciales arbitrarias y abusivas a casos de ensañamiento judicial contra mujeres en situación de vulnerabilidad como María Ovando o Librada Figueredo, de falta de objetividad en la investigación fiscal, guiada por prejuicios de género y de clase como en el caso de Victoria Aguirre o el caso paradigmático de la condena sin pruebas contra Cecilia Rojas y Cristina Vázquez, recientemente absueltas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Qué medidas tomarán las autoridades judiciales misioneras para reparar el daño ocasionado a quienes fueron víctimas de estas actuaciones irregulares y cómo se evitarán otras de estas situaciones a futuro es una de las preguntas contenidas en la presentación.

“Es una solicitud formal al Poder Judicial a partir de determinados casos, especialmente del de Cristina Vázquez, a ver si revisan un poco algunas de las prácticas que venimos denunciando, ya también sistemáticamente” – explica la Dra. Roxana Rivas, quien fue junto al Dr. Paredes parte de la defensa de María Ovando y Victoria Aguirre y actualmente defienden a Mirian Bogado, la joven mbya imputada sin pruebas por la muerte de su beba el año pasado.
Sobre la decisión de presentar este requerimiento al Superior Tribunal de Justicia, la Dra. Rivas indica el origen de la organización desde la cual se acciona:

“En este proceso lo que hicimos el año pasado, a fin del año pasado fue conformar el ´Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género´, que en la primera reunión estuvo presente Norita Cortiñas. Y ahí habíamos acordado, estando fresca la noticia y la situación de Cristina, que era necesario que el Poder Judicial se expida e informe algunas cuestiones puntuales de ese y otros temas, así que eso es lo que venimos a pedir: al Poder Judicial que diga qué va a pasar de ahora en adelante después de haber sido interpelado por la Corte Suprema de Justicia en este fallo histórico.” dice en referencia al fallo por el cual la máxima instancia judicial de la Nación absolvió a Cecilia Rojas y Cristina Vázquez, que contiene además un fuerte cuestionamiento a los procedimientos en el caso de la justicia misionera.

Dra. Roxana Rivas, junto a la antropóloga Ana María Gorosito Kramer – Profesora Emérita de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FHyCS) de la UNaM

 

Acusar y condenar en base a prejuicios:

La falta de rigurosidad en el tratamiento de las pruebas y desconocimiento del derecho y las garantías constitucionales son señalamientos concretos  en relación a las prácticas judiciales, sobre todo en el fuero penal:

“Es una cosa que venimos denunciando en otros casos: María Ovando, Victoria Aguirre, Mirian Bogado, y no hemos logrado que se redefina o se autocritiquen frente a estas prácticas (…) Venimos denunciando la falta de perspectivas en un montón de aspectos. Cristina Vázquez, Maria Ovando, Victoria Aguirre son un ejemplo claro: ellos juzgan desde los prejuicios. Hay un grave desconocimiento del derecho desde los mismos operadores judiciales especialmente los del (fuero) penal. Nosotros no tenemos un sistema muy transparente de designaciones y no son personas que estén capacitadas ni para investigar, ni para condenar, ni para probar. De hecho ni siquiera se autodeterminan ni se autoobligan a cumplir las reglas procesales básicas. Cristina Vázquez es el ejemplo. Ella fue condenada a perpetua dos veces por este mismo sistema judicial sin ninguna prueba concreta que la pudiera incriminar en este delito que fue tan aberrante que ademas implica otras cosas, por ejemplo, que el asesino o asesina estén impunes…” describe la Dra. Rivas.

Audio 2: Ana María Gorosito .

 

A su turno, la antropóloga Ana María Gorosito realiza una observación desde la perspectiva metodológica en cuanto al accionar judicial y profesional:

Como antropóloga particularmente me interesé en el hecho de que la sentencia se basaba en indicios y no en pruebas – dice en relación a la condena contra Vázquez y Rojas –  y los antropólogos trabajamos fundamentalmente como materia prima el indicio, pero si el indicio no nos permite establecer relaciones fuertes entre procesos, descartamos los indicios. Aquí, de ninguna manera esos indicios fueron descartados sino que fueron inclinando la balanza hacia definir una situacion totalmente hipotética que terminó con una acusación de culpabilidad. Esto no puede seguir ocurriendo, yo creo que las universidades deben tener claramente un compromiso en la cuestión, en la formación específica de la gente que está vinculada al derecho pero luego también la capacitación general en todas las profesiones para mantener la ética y la rigurosidad de los procedimientos metodológicos mediante los cuales se puede establecer fehacientemente la veracidad o no de alguna cosa.”  reflexiona.

La antropóloga y Profesora Emérita de la de la Facultad de Humanidades intervino durante el año pasado en la pericia antropológica en la causa judicial contra la joven mbya Mirian Bogado, por la cual debió realizar un análisis de las actuaciones judiciales en el caso, lo que le permitió “darme cuenta de que no siempre los profesionales o técnicos a cargo de las distintas áreas actúan primero guiados por el sentido común y después por la profesionalidad para la que se supone que están formados. Hay muchas falencias en esos variados campos,  muchísimas y me llaman mucho la atención que a pesar de ello forman parte de expedientes judiciales con imputaciones de culpabilidad, cuasas que son con agravantes, todas cuestiones que terminan – y esto me gustaría enfatizarlo- destruyéndole la vida a personas. ¿Quién resarce esto?” – se pregunta.

En tanto el Dr. Paredes realizó una breve referencia al fallo de la Corte Suprema de Justicia en el caso Vázquez, y lo que señala en cuanto al accionar de la Justicia misionera:

“En primer lugar lo que le dice es que tiene que tomarse las cuestiones constitucionales en serio. Esta provincia tiene una tasa de prisión preventiva elevadísima con cárceles que están al límite, casi que son mazmorras, sin ningún sentido” – señala y caracteriza que al Poder Judicial  “no le ha llegado la democracia, en realidad es un cambio institucional, formal, peor realmente viola todos los tratados internacionales y el poder político que es el otro que lo puede controlar de hecho es el que construye este modelo judicial y el único modo de avanzar es desde las organizaciones sociales y poniéndolo a la luz.” postula Paredes, una necesidad que explica la creación del Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género.

Audio 3: Dr. Eduardo Paredes.

Sobre las tareas y situaciones que se plantean abordar desde el nuevo espacio, entre cuyas preocupaciones se cuentan además del accionar judicial las situaciones de los contextos de encierro y el accionar policial en la provincia, manifiesta Ana María Gorosito:

“Empezaron a aparecer muchísimas cuestiones, tantas que nos gustaría justamente acompañarlas. No hay posibilidad de acompañarlas todas las mismas personas, asi que la formación de un gran equipo de gente generosa, interesada, honesta para que se incorpore… hago el llamamiento para eso…”

 

 

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