“El sistema también nos castiga a nosotres”

La Mesa del Orgullo Disidente organiza una radio abierta y un besazo a partir de las 17 de hoy, 7 de marzo, en la Plaza San Martin de Posadas. Jazmín Kinder se refiere a la relación entre el movimiento de mujeres y las disidencias sexuales. Audio. 

El 7 de marzo es el día de la Visibilidad Lesbica, que se conmemora en homenaje a Natalia “Pepa” Gaitán, quien el 7 de marzo del 2010 fue asesinada por Daniel Torres, padrastro de su novia, en un ataque de odio a su identidad. Por ese motivo, la Mesa del Orgullo Disidente y la Coordinadora de Trabajadoras Mujeres, Trans, Travestis, Lesbianas, Bisexuales, No Binaries y Queers organizan para hoy una radio abierta en la Plaza San Martín de la ciudad de Posadas, que será acompañada de un “besazo”.

Reporterxs dialogó con Jazmín Kinder, de la agrupación 1969, integrante de la Mesa, quien habló de las disidencias sexuales y de su articulación con el movimiento de mujeres.

Las personas que no somos cisgéneros y heterosexuales entendemos bien el concepto de clandestinidad porque lo vivimos en nuestra propia carne”, afirmó Jazmín al realizar un paralelismo entre las consignas del movimiento de mujeres y las reivindicaciones de las identidades disidentes.

En el pañuelazo que se hizo en Posadas el pasado 19 de febrero Jazmín tomó la palabra para referirse a la discriminación y el maltrato que sufren las disidencias sexuales. “Hablé de los varones trans, que se les niega el derecho al aborto legal, seguro y gratuito y también tienen que atravesar por abortos inseguros y clandestinos, y a esa violencia que se le suma a un aborto para una mujer, se le suman un montón de destratos que son característicos hacia las personas con una identidad de género que no es la asignada al nacer; entonces no se le respeta el nombre, el pronombre, se lo trata de loco, porque cómo puede ser que esté embarazado si es un varón, etc, etc.”, explicó la joven.

El prejuicio se hace sentir también contra las mujeres trans que, según la activista, sufren “el destrato del sistema de salud y el incumplimiento de la ley de identidad de género”, ya que son empujadas a recurrir a tratamientos quirúrgicos y hormonales que no son seguros, como la inyección de aceite de avión en lugar de mamas reguladas por organizaciones sanitarias, lo cual ocasiona muchas complicaciones de salud.

Así como el Estado, el Gobierno, quiere que sean castigadas las mujeres que no cumplen con su rol de madre para reproducir el orden social del sistema capitalista, también nos castiga a nosotres, porque nosotres tampoco somos funcionales a ese rol opresivo que se nos impone”, sostuvo.

Desde su punto de vista, la única forma de abolir esta opresión es “la caída del sistema capitalista, porque es la única reorganización social tan profunda” como para garantizarlo.

Kinder describió al movimiento de mujeres de la provincia como “bastante avanzado” en relación a la inclusión de las disidencias, aunque hay sectores del feminismo que las excluyen, o en sus palabras, son “separatistas”. Estos sectores, aclaró, “no tienen una mirada global de lo que sufrimos las disidencias, y en cierta forma, son movimientos que no atacan a la raíz del problema que es el sistema capitalista, porque no incluyen a la clase trabajadora”. La joven consideró además que estos sectores son “reformistas”, ya que sólo “quieren reformar el sistema en cuanto a la cuestión de género pero no quieren atacar el resto, porque no se entienden afectadas por eso”.

En ese sentido, se refirió al feminismo “biologicista”, que toma la opresión en términos de la biología. Desde ese punto de vista, explicó, se asume que, por ejemplo, todas las personas con útero son mujeres, porque eso es lo que dice la biología, aunque en la actualidad no sea así. De esta forma, además, no se ve la raíz del problema que de acuerdo con Kinder es “la propiedad privada”.

Este año desde la agrupación LGBTII 1969 intervinimos en la Coordinadora y logramos que sea Paro Internacional de Mujeres y Disidencias Trabajadoras”, relató con orgullo, y aclaró que el 8M “es netamente de la clase trabajadora”.

Por último, la activista habló sobre la campaña por el cambio de nombre del Encuentro Nacional de Mujeres a fin de que incluya a las disidencias sexuales. “Año tras año la comisión nacional que organizaba el encuentro se negaba”, señaló, aunque hubo años en que el cambio de nombre fue avalado por el aplausómetro. “En el año 2018 se aprobó el cambio de nombre y la comisión organizadora ignoró ese reclamo”, denunció.

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