Comedores comunitarios: paliar el hambre en tiempos de cuarentena

A la ya difícil situación social y alimentaria que se vivía en el país se le suma la imposibilidad de miles de trabajadores informales de salir a buscar el sustento diario durante el Aislamiento Obligatorio.  Reporterxs visitó comedores y merenderos comunitarios de las organizaciones sociales para mostrar cómo están haciendo frente al hambre en los barrios. En esta entrega traemos la experiencia del MP La Dignidad. Audios.

 

Comedores y merenderos de las organizaciones sociales son parte de una red de iniciativas solidarias que trabajan desde hace años en los barrios populares haciendo frente a la crisis, garantizando una mínima contención y ayuda a las familias en los barrios más castigados.

Las medidas preventivas dispuestas por el Gobierno Nacional ante la propagación del coronavirus complicaron aún más para los sectores populares un escenario marcado por  la inflación, la pérdida del poder de compra del salario, la precaridad laboral y el aumento de la desocupación.

A esta situación deben enfrentarse día a día quienes trabajan en comedores y merenderos populares, que repentinamente se vieron desbordados por el aumento de la demanda de alimentos.

“Todos los días vienen más y más” , “hay mucha necesidad ahora”, “hay mucha gente que no está trabajando” son algunas de las frases con que Marcia, del MP La Dignidad caracteriza la situación generada tras el decreto que dispuso el Aislamiento Social Obligatorio, que afectó con mayor crudeza a quienes tienen trabajos informales, por cuenta propia y dependen de su trabajo diario.

Marcia, delegada del MP La Dignidad de barrio Altos de Bella Vista , explica cómo sostienen los emprendimentos alimentarios en su organización.

“Hay mucha gente que trabajaba en albañilería y que ya no están trabajando, o tenemos compañeros que estaban vendiendo, eran vendedores ambulantes por la calle “describe Marcia al universo de trabajadores de su barrio, Altos de Bella Vista, que se vieron obligados a abandonar sus tareas antes de que desde el Estado se empiecen a implementar medidas de compensación ante esa situación.

Sandra y Ana, de barrio Belén. Son delegadas del MP La Dignidad y son parte del equipo que trabaja en el comedor y el merendero de la organización en el barrio.

Audio: Sandra y Ana, barrio Belén.

En barrio Belén, Sandra y Ana, delegadas del MP La Dignidad, describen también el aumento de la demanda sobre los comedores y merenderos: ” Ahora se está notando más, con el virus este, con todo lo que está pasando se está notando más la necesidad de la gente” – relata Sandra, quien dice que de todo los alimentos que venían preparando anteriormente ahora deben hacer el doble.
“Ahora no nos está alcanzando el mes porque vienen más chicos. Tratamos de tapar entre nosotras y ponemos lo que tenemos para que los chicos lleven algo”– expresa. Ambas aclaran que la organización garantiza los insumos básicos para los emprendimientos, pero que la demanda del último mes es muy superior a la habitual.

Trozando el pollo para el almuerzo. Comedor comunitario del MP La Dignidad en barrio Altos de Bella Vista.

Huertas comunitarias y actividades financieras:

El MP La Dignidad sostiene comedores y merenderos en Posadas en los barrios Altos de Bella Vista, Belén, San Onofre y Lapachitos.  Cada emprendimiento define sus horarios y sus cronogramas. En general los merenderos trabajan de lunes a viernes y los comedores, dos o tres veces por semana.

El aporte básico con el que cuentan es la entrega de alimentos secos por parte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que se realiza aproximadamente cada tres meses y que, como lo expresa Marcia, no cubre lo que se necesita para elaborar la comida diaria.

Es la única ayuda que reciben por parte del Estado ya que el gobierno provincial nunca accedió a incorporar a la organización en los padrones de ayuda que brinda el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia.

La entrega de alimentos que reciben de la Nación no incluye la provisión de carnes ni alimentos frescos y es frecuente que algunos elementos como el aceite y la leche sean escasos. Ante esto, la organización debe realizar actividades financieras en los barrios para comprar los faltantes. Sin embargo, esas actividades también debieron suspenderse en este período.

“A veces hacemos actividad financiera también pero ahora no se puede. Para poder comprar la sal, las verduras, que es lo que nos hace falta” – relata Ana, de barrio Belén.

“Ni actividad financiera podemos realizar, porque por la pandemia ahora no podemos hacer “ se lamenta Marcia, quien especifica que para poder cocinar “Compramos la carne, la harina leudante, todo lo fresco. La verdura, nosotros tenemos tres huertas comunitarias que de ahi las compañeras están abasteciendo para el comedor” relata.

Las huertas comunitarias son llevadas adelante por trabajadoras y trabajadores de la misma organización en el barrio, en los terrenos que algunas familias ponen a disposición, y desde allí se provee una parte de las verduras que demanda el comedor comunitario.

Maria Brítez sostiene una de las huertas comunitarias en barrio Altos de Bella Vista. Provee al comedor de cebollita, perejil, remolacha, acelga, lechuga, entre otras hortalizas.

La necesidad de los Comités de Crisis:

La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) organización gremial de reciente conformación al que pertenecen varias organizaciones sociales, viene planteando la necesidad de la conformación de Comités de Crisis en diversos ámbitos para trabajar sobre las variadas situaciones generadas en el marco de la pandemia y el Aislamiento Social Obligatorio, ya sea en el aspecto sanitario, laboral, habitacional, alimentario, etc.

El MP La Dignidad es parte de ese planteo e impulsa la creación de los Comités tanto en la provincia como en los municipios misioneros, una iniciativa que aún no cuenta con respaldo oficial.

“La idea es poder conformar estos comités de crisis en cada provincia, en cada municipio, en cada barrio para ir tejiendo redes, estar en contacto frecuente y directo con cada uno de los actores que en este caso vendrían a ser las diferentes organizaciones sociales, las comisiones vecinales, las Iglesias, las cooperativas de trabajo, etc., para poder identificar cuáles son las problemáticas que van surgiendo y poder darle una respuesta inmediata” – explica Silvina García, referente en Misiones del MP La Dignidad.

Audio: Silvina García, sobre la necesidad de conformar Comités de Crisis

“En este contexto que estamos atravesando en donde no se disponen de recursos , o en el caso de nuestra provincia en particular , donde no hemos podido todavía entablar un diálogo bueno con el Gobierno provincial para poder trabajar en conjunto es en donde entendemos que la respuesta a estas problemáticas se va a ver más demorada en aparecer, ya que al no disponer de los recursos adecuados y necesarios y al no tener una práctica previa en esta realidad de crisis sanitaria es donde comprendemos la importancia de estar en unidad y todos perfilados para un mismo sentido”– concluye.

La UTEP está conformada por organizaciones como el Movimiento de Trabajadores Excluidos, (MTE) que en Misiones tiene una rama rural conformada por varias organizaciones campesinas, además de organizaciones como el Movimiento Evita, la Federación de Organizaciones de Base, la Corriente Clasista y Combativa, entre otras.

 

 

 

 

 

 

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