“El maltrato que estoy viviendo no tienen por qué pagarlo los niños”

Patricia González es maestra jardinera del NENi 2044 del barrio Villa Dolores de Posadas. Denuncia que sufre acoso laboral desde 2013 y que este año se le impidió continuar ejerciendo un cargo en el que es suplente.  Señala responsabilidades de su directiva, de su supervisora y del Consejo General de Educación. Audio.

 

Patricia González vive en Villa Dolores, la comunidad en la cual ejerce la docencia desde hace 7 años como maestra jardinera en el NENI 2044. El mismo funciona en el edificio de la Escuela Nro. 527, ubicada en Av. 17 de Junio y Av. Cocomarola.

Allí, relata, trabaja desde hace 7 años y denuncia que desde un comienzo habría sufrido maltrato y acoso laboral por parte de su directiva Adriana Sureda.  Este año no se le dio el alta en el cargo que ejerce como suplente en el turno mañana, conservando solamente su cargo de titular en el turno tarde. Según denuncia Patricia, esta situación se le presenta luego de haber tenido que tomar licencia por problemas de salud el año pasado y estar cursando un embarazo de riesgo:

“Este año no me dieron el alta en el Consejo por lo tanto no estoy cobrando. Yo sufro acoso y persecución por parte de mi directivo desde el año 2013. El año pasado realmente fue un año muy duro donde se me detectó presión alta crónica, hipertensión (…) se me aconsejó sacar licencia y mientras estaba  en uso de licencia mi directiva me hacía actas y me perseguía y las elevaba al Consejo. Todas estas irregularidades yo ya las presenté formalmente, hice los pasos que correspondían al Consejo de Educación.” – relata, y aclara que realiza la suplencia de una docente titular que se encuentra con cambio de tareas.

“Terminé de licencia el 13 de diciembre y mi Supervisora  me llamó cuando legalmente no corresponde porque cuando un docente está  de gozo de licencia no te pueden obligar a presentarte. Yo estaba empezando un embarazo de riesgo, ahora estoy de cinco meses.  Tengo el instrumento legal de mi titular que tiene una  resolución que es lo que me corresponde, he hecho todos los pasos legales y no se me da el alta.” – prosigue, y afirma que concurrió a reuniones en el Consejo de Educación donde se le advirtió que a raiz de las denuncias que había realizado contra su directiva podía sufrir consecuencias.

“El año pasado tuve reuniones con Supervisión y  con la Directora de Enseñanza en el Consejo de Educación donde se me apretó como se dice,  decirme, avisarme que esto iba a pasar porque al directivo se le defiende pero yo no podía más…” dice en referencia a las situaciones de persecución laboral que denuncia.

 

Cierre de la sala:

Según detalla Patricia, este año no se le dio el alta en el cargo alegando falta de matrícula para conformar una sala de 5 años en el turno mañana, por lo que la dirección del NENI conformó una multisala con niños de 4 y 5 años.  La docente exhibe mensajes y quejas de padres en las redes sociales que denuncian que se les negó la matrícula a sus hijas e hijos.

“Lo que se alega en esta situación es una falta de matrícula para cerrar mi sala y prescindir de mi trabajo (…) Yo vivo y trabajo en esta comunidad, donde hay niños y jamás hizo falta cerrar una sala ya que somos el único jardín de la zona. Lo que hizo mi directivo fue hacer una multisala,  juntar a los niños de 4 con los de 5 y dejarlos a cargo de mi colega para que yo no tenga trabajo” alega, y señala que a raiz de esa situación se le niega el derecho a la educación a niñas y niños de la comunidad.

Patricia González, maestra jardinera, exhibe mensajes de padres que denuncian que se les negó la matrícula en la sala de 5 en el NENI en el que trabaja. La sala fue cerrada por falta de matrícula.

“El maltrato que estoy viviendo no tienen por qué pagarlo los niños”– reflexiona y acota que en el cargo que tiene como docente titular en el turno tarde está a cargo de 32 niños, a lo que define como “una sobrematrícula.”

Patricia señala que como consecuencia de que le negaron el alta en su cargo del turno mañana en este momento percibe solamente el sueldo de su cargo como titular, el cual no le alcanza para vivir como a la mayoría de las y los docentes: “Cobro 5000 pesos porque tengo en préstamos mi sueldo, como la mayoría, y estoy reclamando algo que es mío, yo no pido que se me regale nada. Estoy cuidando mi trabajo…” enfatiza, y expresa su deseo de que la difusión de su caso la ayude a destrabar su situación ante el Consejo General de Educación.

Presentaciones

Patricia relata que hace varios años comenzó a realizar presentaciones al Consejo para garantizar su estabilidad laboral, ya que estuvo como suplente en el mismo cargo desde 2013.

“Presenté en el año 2015 un amparo en el Consejo donde fue rechazada mi estabilidad laboral  y ahora en febrero la volví a presentar, pero esos trámites quedaron en stand by por la situación que estamos viviendo.”– dice en referencia a la cuarentena. Agrega que también solicitó su traslado a una localidad del interior:

“Nunca pude irme de la institución porque no puedo abandonar mi trabajo. Pedì mi traslado a fin de año, se me hizo presentar notas,  pedí para ir a un pueblo del interior y automáticamente fue dado de baja el trámite por mi supervisora.” – denuncia.

Patricia González denuncia acoso y maltrato por parte de su directora y su supervisora: “También entiendo que hay muchas colegas que están pasando por esto y que jamás hablan.”

Consultada sobre si inició acciones legales por las situaciones que relata, dice que las tiene en curso pero que por ahora

“Estamos tratando de agotar las vías que corresponden. Para mí no es fácil esto de dar a conocer mi situación y mi humillación porque estudié tantos años con el sacrificio de mis padres para llegar a esto. También entiendo que hay muchas colegas que están pasando por esto y que jamás hablan. Es como yo subí  en las redes sociales: a veces cuesta el trabajo, a veces la salud y a veces la vida.”

 

 

 

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