Encierro y violencia de género

Tres femicidios en Misiones y un aumento del 40 por ciento de las denuncias por violencia de género a nivel nacional forman parte de las estadísticas de la cuarentena que también es necesario analizar. Dialogamos con Olga Aguirre, activista por los derechos de la mujer del Partido Obrero, y Yanina López, coordinadora de la línea 137.  Audio.

El encierro derivado del aislamiento social obligatorio agrava las situaciones de violencia al interior de los hogares y eso puede advertirse en la cantidad de femicidios, que no se ha detenido con la cuarentena, y en el aumento o intensificación de casos que requieren la intervención de los organismos oficiales o de redes de pares.

Consultada al respecto, Yanina López, coordinadora de la línea 137 Misiones, un programa de atención de la violencia de género de nivel nacional, consideró que la situación fue prevista por el equipo de profesionales del programa. “Alertaban que las situaciones de encierro iban a provocar una situación de mayor estrés social y mayor estrés familiar, así que nosotros nos veíamos venir este panorama, en el que, tal como lo habíamos previsto, las situaciones de violencia familiar y violencia de género aumentaron”, aclaró López. En ese sentido, indicó que desde la línea debieron atender varias situaciones, “muchas de ellas muy graves, sobre todo en el interior de la provincia, y también en Posadas.

Para Olga Aguirre, militante del Plenario de Trabajadoras del Partido Obrero, sin embargo, “el esquema que planteó el Gobierno para atender la crisis sanitaria no tuvo en cuenta esta situación; es más, desestimó un problema social que venía desde antes, un problema que el movimiento de mujeres en su conjunto viene señalando, y justamente en el último paro del 8 de marzo lo señalamos con especial contundencia”. Desde su punto de vista, “esta política de ‘quedate en casa’ es una condena para las mujeres víctimas de violencia, porque justamente el hogar es uno de los lugares más peligrosos”.

La coordinadora de la línea 137 explicó que una de las medidas que se tomó en vista del nuevo contexto fue la habilitación de una línea de celular (3764249224), entendiendo que podía constituir “una comunicación estratégica sobre todo para aquellas personas que se encontraban encerradas con su agresor o agresora”. De acuerdo con su apreciación la línea de Whatsapp fue una buena decisión ya que muchas de las consultas se evacuaron por esa vía. Según lo que relatan algunas trabajadoras del programa, en un primer momento no se podía evaluar con exactitud si la violencia iba en aumento o no, porque las víctimas generalmente hacen el llamado al 137 cuando el agresor sale a trabajar, pero en las actuales circunstancias esas “ventanas” se han reducido notablemente, por lo que es probable que la mujer sufriera agresión y no tuviera oportunidad de hacer el llamado. El whatsapp le da más opciones de comunicación.

Para Olga Aguirre, no obstante, las medidas del Gobierno no son suficientes. “El Estado pone a disposición herramientas que descargan el cuidado de su integridad en las espaldas de las víctimas, cuando sabemos que las denuncias no servían antes y menos ahora”, opinó.

López se refirió al factor encierro en estos términos: “las situaciones de encierro son un gran motivo por el cual se generan un montón de tensiones y se agravan un montón de situaciones de violencia, sobre todo para aquellas personas que venían con situaciones de violencia y quizás tenían una red de apoyo, al tener otro espacio de socialización, y al estar encerradas eso se canceló.”  Ya no está la vecina que podía avisar o recomendar el llamado a la línea, ya no está la escuela que podía alertar sobre lo que pasaba en la casa, a partir de advertir ciertas señales en niños o madres, etc.

Por su parte, Aguirre apuntó: “Una de las estrategias que siempre llevaron adelante los violentos es justamente aislar a la víctima de sus grupos de relación y ahora el aislamiento lo establece el Estado y con carácter de obligatorio. Nosotros consideramos que es importante la cuarentena que es el derecho de la clase trabajadora para preservar la salud, pero no se previó que esto pone en situación de desamparo y a merced del violento a miles de mujeres, que ya tenían denuncias hechas y el Estado no hizo nada al respecto”.

 

Algunos datos y algunas aproximaciones

Los datos que manejan los organismos oficiales dan cuenta de que las consultas a la línea 144 (137 en Misiones) se incrementaron en un 40 por ciento a nivel nacional, lo que significa que hubo un promedio de 345 llamados por día, un 73 por ciento de ellas referidas a violencia física. Aunque las denuncias a comisarías y tribunales bajaron, lo que eso revela es la imposibilidad de las mujeres de acudir a esos espacios para pedir medidas cautelares.

López señaló en ese sentido: “a nivel nacional el panorama es muy preocupante y Misiones no se queda atrás. Tengo entendido que en este contexto de cuarentena hemos tenido tres femicidios, dos femicidios y un femicidio vinculado”. Se trata de un caso que involucra a un cacique, del asesinato de Lorena Fabiola Barreto (32 años) de Puerto Libertad, y de los disparos que mataron a una beba de dos meses en Puerto Iguazú.

Por su parte, Aguirre aportó: “a diferencia de otros delitos que se dice que disminuyeron, la tasa de femicidios se mantuvo activa durante la cuarentena.” Para la activista y excandidata a gobernadora, la ministra Gomez Alcorta niega el agravamiento de la situación. “Un ministerio que le da la espalda a las mujeres, mientras las redes de organizaciones de mujeres son las que se ponen al hombro la tarea de acompañar a las víctimas”.

Con respecto al tema de los abordajes y las soluciones, López reconoció que las casas refugio en Misiones “son insuficientes”.El mismo Estado, el mismo Gobierno tiene muchas cuestiones para resolver. En el programa 137 a nivel nacional atendemos las situaciones de violencia familiar y sexual. pero también hay otras cuestiones que necesitan resolución ya que a partir de las sitaucions de violencia nosotros nos encontramos con un montón de personas que tienen varias carencias, y la violencia es solo un aspecto de todo eso. Así que falta trabajar mucho más.”, admitió.

En ese sentido, Aguirre consideró: “para solucionar este problema primero hay que atender la situación económica. Siempre hemos dicho que la falta de recursos ha sido una de las herramientas utilizadas para perpetuar el sometimiento de las mujeres; se necesita que el Estado atienda esta situación a través de un subsidio que tiene que ser mínimamente el valor de la canasta fmiliar para asistencia a las víctimas” . Con respecto a las casas refugio y la iniciativa de la ministra Elizabeth Gómez Alcorta de excluir al violento en lugar de llevar a la mujer a un refugio, la referente se pronunció: “Vemos que no se hace ni una cosa ni la otra; no se excluye al violento del hogar y tampoco hay casas refugio disponibles para que puedan ir las mujeres violentadas con sus hijos. Hay que tener en cuenta que si no les da respuesta a las denuncias, más burocrático aún es conseguir una cautelar de exclusión y las mujeres terminan huyendo, quedando con sus hijos en las calles. Necesitamos las casas refugios, que se habiliten urgentemente propiedades estatales y privadas”.

En cuanto a la perspectiva general de solución del problema, López estima que es necesario ampliar la mirada. “No sólo es la medida del Estado o del programa, que pareciera ser insuficiente, sino que creo que la violencia es un problema de todos, todas y todes, debemos involucrarnos en relación a eso para no tener que llegar a esas situaciones, con situaciones donde terminamos con un femicidio o travesticidio, como situación extrema”, concluyó.

Para Aguirre, en tanto, se trata justamente de que el Estado se haga responsable y deje de descargar tareas en las propias víctimas. El “barbijo rojo”, que fue criticado incluso por sectores afines al Gobierno, (así como lo fue en su momento la tarjeta roja o el mismo botón de pánico), es un “dispositivo que pone sobre las espaldas de las víctimas gestionarse y solucionar lo necesario para resguardar su integridad física y su vida.”. La propuesta de su espacio político es crear un Consejo Autónomo de las mujeres independiente del Estado que se proponga promover la politización y la participación de las mujeres.

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