“Soy una trabajadora que está contando conflictos que tienen que ver con disputas de derechos”

 Alicia Rivas se asume como “trabajadora de la comunicación” y desde ese lugar propone una mirada del oficio del periodismo centrado en la defensa de derechos colectivos. Referente del movimiento feminista y militante sindical, Reporterxs la entrevistó con motivo del Dia del Periodista para profundizar desde su trayectoria en la realidad del oficio. Audios.

 

“En este día del periodista vamos a recibir muchas salutaciones alabando el rol que tenemos los periodistas y las periodistas, la importancia de las tareas que hacemos, de las funciones que tenemos, romatizando una profesión. Pero nada de eso debería cubrir o encubrir las condiciones laborales en las que nos encontramos la mayoría de los periodistas…” advierte Alicia Rivas sobre la realidad de la precarización, los bajos salarios y la sobrecarga de trabajo que atraviesan el campo laboral de gran parte de lxs comunicadores sociales. A lo largo de la charla deja en claro que no se refiere a su situación personal sino a lo colectivo, y hace un recorrido que muestra cómo fue formando su mirada del oficio y de la realidad social con la que trabaja cotidianamente.

Desde hace más de 20 años Alicia trabaja en la radio de la Universidad Nacional de Misiones y desde hace unos 4 años es uno de las conductoras del programa televisivo El Foro, ámbitos diferentes desde los cuales se empeña en profundizar la mirada sobre el acontecer político y social y en poner en primer plano el ejercicio de derechos.

Radicada en Posadas desde mediados de los años 90, cuando vino desde Formosa a estudiar periodismo, terminó estudiando locución e ingresó poco después, en 1997,  a trabajar en la radio de la Universidad .

“Me ofrecieron trabajo en blanco y en la radio…”– destaca Alicia, en referencia a un contexto en el cual la desocupación y la precarización laboral aumentaban aceleradamente y ya eran una realidad extendida en el campo  de los medios de comunicación.

Audio 2: comienzos en el oficio a fines de los 90.

“Para mi propia trayectoria como trabajadora, como periodista, poder estar trabajando en la radio de la Universidad – una radio pública – fue sin lugar a dudas un marco importante y también decisivo para que después uno pueda profundizar líneas de trabajo, líneas de intervención con una cuestión que no es menor que son los derechos laborales garantizados” – valora, y relata que pocos meses después de su contratación como locutora, la lucha del gremio de no docentes de la Universidad logró el pase a planta permanente de todas y todos los trabajadores contratados. Allí, repasa, comenzó a entender el valor de la organización y la lucha colectiva:

“Uno lo dimensiona después con mayor claridad: los actores que aparecen ahi, cuando uno se asume como trabajador o trabajadora, la cuestión colectiva, la importancia del sindicato, hasta la importancia de poder asumirse como parte de una clase de trabajadores que siempre va a estar disputando derechos y que siempre tiene que estar entre la conquista de nuevos derechos y la defensa de los derechos que tenemos”- destaca.

Los conflictos en la Plaza:

Pero además de su posibilidad de acceder a derechos obtenidos colectivamente, su trabajo en la radio de la Universidad, en ese entonces emplazada en la facultad de Ciencias Exactas,  le daría una oportunidad de contacto directo con los conflictos sociales que tuvieron a la Plaza 9 de Julio, frente a la Casa de Gobierno, como escenario permanente entre fines de los 90 y principios de los años 2000.  Productores yerbateros, trabajadores de la educación, desocupados, comunidades mbya, sindicatos, diversos actores afectados por el modelo neoliberal se instalaban en la plaza para protestar y también para organizarse.

Audio 3: Alicia Rivas: su interacción con los movimientos sociales y su influencia en la manera de ejercer el oficio: “como trabajadores de comunicación  no podemos desentendernos de dónde venimos”

 

Alicia relata que desde la radio de la Universidad “fuimos habilitando espacios para estos conflictos que se quedaban en la plaza” y que era habitual que los manifestantes acudieran a la Facultad para usar el baño o buscar agua, y que por la noche tenían abierto el espacio de aire de su programa.

Eso a mí me marcó mucho, fue configurando una forma de ejercicio de la profesión y de acercamiento alas problemáticas sociales que fue un proceso. Desde la comodidad de estar haciendo radio, haciendo la locución de los programas (…) a estar interpelada directa, concretamente por problemáticas, por personas, por historias que estaban ahi, con las que yo podía interactuar y que claramente esas historias no terminaban cuando yo apagaba el micrófono, el grabador o se apagaban las cámaras” – recuerda.

Esa crisis profundísima que tendría su punto más alto en el 2001  y que empujaba a la calle a diversos sectores también atravesaba el campo del periodismo e interpelaba a sus trabajadoras y trabajadores como tales.

“Fue muy importante también, insisto con esto de asumirse trabajadora, porque si bien yo tenía un trabajo estable y tenía un ingreso lo cierto es que la crisis del 2000 y 2001 me encontró a mi como trabajadora fuertemente afectada, con mi pareja que había perdido el trabajo, con un hijo chiquito al que había que alimentar, al que había que garantizarle la vida en un contexto de mucha incertidumbre. Y cuando uno iba a cubrir as demandas, las protestas, las historias, mucho de lo que les estaba pasando a ellos también nos estaba pasando a los periodistas, a las periodistas que estábamos habilitando los mricrófonos para contar estas historias. No había alguien contando a la historia y un protagonista externo a la realidad. Asumir ese lugar de pertenencia a un sector social y a una clase de trabajadores también es importante para poder después asumir estos espacios como trabajadores de comunicación que no podemos desentendernos de dónde venimos.” define.

Esa interacción con las organizaciones sociales y políticas le ayudaría también a incorporar a su perspectiva otro aspecto, que  cómo consideran en esos espacios que deberían ser tratadas sus demandas por los medios:

“Fue importante ver lo que le asignaban a los medios, la importancia que le asignaban a que sus problemáticas puedan ser visibilizadas en los medios de comunicación y que puedan ser contadas como corresponde, decían ellos”.- enfatiza.

 

“Un trabajo situado”

Otra cuestión crucial en su trayectoria fue el poder abordar los conflictos en sus propios escenarios, ya no solamente cuando venían a expresarse a Posadas sino donde tenían su origen, en diferentes puntos de la provincia.
“Eso fue configurando una forma de entender el oficio (…) no tengo otra forma de concebir el trabajo del periodista o de la periodista. Un trabajo situado, un trabajo desde los territorios, un trabajo asumiéndonos como trabajadores. No soy una relatora, alguien que ve la realidad desde otro lugar. Soy una trabajadora que está contando conflictos que tienen que ver con disputas de derechos.”- concluye.

Asi también, una parte importante de esa experiencia es la devolución que le hicieron esas organizaciones y movimientos sociales cuando, en 2007 y ante conflictos con la dirección de la radio, el apoyo que le brindaron a las trabajadoras de la radio fue fundamental para revertir un proceso de persecución laboral y despidos y les permitió configurar un nuevo proyecto comunicacional desde las y los trabajadores hasta 2014.

Ese camino la terminaría llevando a involucrarse en la militancia: “Empecé a militar con muchos de los movimientos sociales, mucho más de cerca, ayudando primero con la comunicación (…) y después ya participando en instancias de decisión, mas orgánicas” – relata, recordando su participación en el Movimiento Social Misionero, actualmente como militante en la CTA Autónoma y en ATE y desde hace varios años en el movimiento feminista – el espacio donde tal vez ha generado mayor referencia – y que también es parte de sus definiciones como trabajadora de la comunicación, poniendo cuestión el lugar de las trabajadoras en los medios:

“En un campo en que aún hoy estamos contando que somos pocas las mujeres periodistas, pocas las mujeres que podemos acceder a lugares donde se supone que se ejerce el periodismo (…) el lugar en el que nos quieren poner a las mujeres: a decir la temperatura, los datos del tiempo, los chimentos, las cuestiones de color. Pero la política y la economía o las cuestiones entre comillas más importantes del periodismo, ahí están siempre los varones. Y los varones cobrando siempre mucho más que nosotras”.- observa.

Audio 4. “Asumir los desafíos que implica ser una mujer en un campo como el de la comunicación o el del periodismo haciendo periodismo, disputando derechos laborales como periodista.”

Los desafíos de hoy:

Si hay un discurso que aparece cada Día del Periodista es el de la reivindicación de la importancia de la tarea como un aporte a la democracia, a la transparencia, al ejercicio de ciudadanía, o a la responsabilidad que las y los periodistas deben tener en el ejercicio de su trabajo. Sin embargo, ante la realidad de un campo atravesado por la precarización laboral, los bajos salarios, la inestabilidad existe un silencio abrumador. Es parte de lo que Alicia Rivas apunta cuando habla de ejercicio de derechos, partiendo de la necesidad de garantizar derechos a las y los trabajadores del campo de la comunicación social, lo cual es una tarea que debe empezar en el auotorreconocimiento como trabajadores.

El acceso a esos derechos es una condición previa para poder aportar en mejores condiciones a la construcción de una sociedad mejor, desnaturalizando la desigualdad, la violencia, la discriminación:

Ante esa realidad, Alicia llama a las y los periodistas y trabajadorxs de la comunicación a “Seguir discutiendo nuestras condiciones laborales, seguir asumiéndonos como trabajadoras, y construir esos espacios de organización donde podamos colectivamente construir nuestros derechos.”

 

 

 

 

 

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