“Pedimos que nos dejen trabajar en el lugar de siempre”

Decenas de trabajadores pertenecientes al Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina (SIVARA) protestaron ayer contra la disposición del ejecutivo municipal de ubicar sus puestos de venta en el Paseo Bosetti. Reporterxs dialogó con ellxs sobre su situación. Audios.

 

José Luis tiene su puesto fijo de venta hace más de 30 años y es delegado del SIVARA por los trabajadores del microcentro. María Graciela tiene un puesto de frutas en el centro y dice que su trabajo es su única fuente de ingresos.

Dialogamos con ellos en la Plaza 9 de Julio de Posadas, donde se concentraron para protestar contra la disposición del ejecutivo municipal de trasladar  todos los puestos de venta callejera al Paseo Bosetti. Posteriormente la protesta se realizó al frente de la Municipalidad.

Ambulantes y callejeros:

El SIVARA nuclea en Posadas a unos 700 vendedores, si bien se definen como ambulantes,  tienen sus puestos en lugares fijos asignados  y distribuidos por ordenanza municipal . Entre ellos se cuentan vendedores de chipa, de ropa, de frutas o de bijouterie.

Su actividad fue suspendida en el inicio de la cuarentena y la propuesta de la Municipalidad para que puedan retomar su trabajo fue rechazada de manera rotunda. La disposición del ejecutivo municipal pretende relocalizar a todos los puestos de venta del microcentro en el Paseo Bosetti, medida que es evaluada por los vendedores como inadecuada en el marco de la pandemia y que además, no les garantizaría poder vender. Además, expresan la sospecha de que detrás de la medida exista una intención de echarlos de sus lugares de trabajo.

Asi lo expresó José Luis, delegado de los vendedores del microcentro del SIVARA:

“Es totalmente injusto esto que está pasando (…) Nos quieren echar a todos junto con los vendedores de la 32- 33, Villa Cabello, Santa Rita, Plaza Sarmiento, Itaembé Miní. No tiene sentido sacarle a un chipero que hace 25 años que está vendiendo con una mesita chiquita en el mismo lugar, de la noche a la mañana sacarlo. ¿Cuál es el sentido de eso? La gente que va a tomar un colectivo ahí frente a Canal 12 no va a ir al Paseo Bosetti a comprar una chipa…” – argumenta.

El temor de que la medida esconda intenciones de quitarlos definitivamente de sus lugares también es expresada por María Graciela, quien señala que la incertidumbre sobre su situación no se debe solamente al contexto creado con la cuarentena:

“Cada vez que sube un nuevo intendente tenemos un nuevo problema de que nos quieren sacar” – relata, y agrega: “este es el único ingreso que yo tengo, y somos dos por vereda (…) no le molestamos a nadie y no aglomeramos gente porque nos compran de paso y ya se van. Estamos con el protocolo que tenemos el alcohol en gel, atendemos detrás de la mesa, ponemos la línea para que la gente esté distanciada. Lo que le pedimos al intendente y al gobernador es que nos dejen trabajar en nuestro puesto de trabajo, en el lugar de siempre…” – expresa y evalúa que no podrían vender lo mismo si los trasladan al Paseo Bosetti.

Audio 2: María Graciela Leiva, vendedora de frutas en el microcentro.

Más de 75 días sin trabajar:

La actividad de los vendedores ambulantes fue cancelada cuando se dispuso el Aislamiento Social Obligatorio, a pesar de que en muchos casos, como los de quienes venden alimentos, se encuadraban en las excepciones a la cuarentena. El parate golpea fuertemente al sector, que tradicionalmente vive de la venta diaria sin márgenes de reserva.

“Hace mas de 75 días que no trabajamos, buscamos por todos los medios, buscamos con el Defensor del Pueblo, la Ministra de Trabajo, estuvimos con el Secretario de Gobierno, con el Intendente. Siempre nos fueron pateando para adelante, para adelante. Y ahora en el fondo yo creo que directamente nos echan. Yo creo que hay toda una presión de la Cámara de Comercio. Pero nosotros hace 25, 30, hay compañeros que hace 40 años están en una mesita.”  – relata y denuncia que como conjunto recibieron casi nula ayuda estatal ante la crítica situación que atraviesan, por lo que necesitan con urgencia retomar sus trabajos.

En todo momento los vendedores enfatizan que su trabajo está encuadrado en leyes y ordenanzas y que el traslado violenta un esquema de distribución en base al cual trabajan hace décadas:

“Nuestras mesas son dos por cuadra. Tenemos una ordenanza y una reglamentación municipal que fue aprobada por el Concejo deliberante, el Poder Ejecutivo, el intendente en su momento, la Cámara de Comercio y el sindicato nuestro. O sea, nosotros estamos dentro del marco de la ley. No podemos ir todos al Bosetti.” – reafirma José Luis.

Consultado sobre qué medidas tomarán, José Luis invoca el derecho a huelga y a defender sus lugares de trabajo:
“Vamos a tratar de seguir con una medida de fuerza en nuestros lugares de trabajo, (…) ajustándonos al protocolo y tratar de permanecer ahi.” sostiene.

 

 

 

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