“Siguen condenando a personas inocentes”

Se cumplió un mes de la muerte de Cristina Vázquez, quien había sido condenada por la Justicia provincial sin pruebas a cadena perpetua y se suicidó pocos meses después de ser liberada tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia. Familiares, amigos, organizaciones sociales y familiares de víctimas de violencia estatal realizaron una protesta ante el Palacio de Justicia en Posadas. Allí hablamos con Cecilia Rojas, condenada junto a Cristina y con Mariana Barberán, su viuda, sobre el reclamo. Audios.

 

“Cristina Vázquez no se suicidó. La mató la Justicia, la condena social, el Estado ausente” proclama una de las banderas presentes en la protesta.

Convocada por una iniciativa de Mariana Barberán, viuda de Cristina Vázquez, la actividad se realizó en la vereda del Palacio de Justicia con el acompañamiento de familiares de víctimas de la violencia estatal, organizaciones sociales y de derechos humanos.

También estuvieron presentes quienes fueron condenados en las mismas condiciones junto a Cristina: Ricardo Omar Jara,  recientemente excarcelado, y Cecilia Rojas. Esta última no duda en hablar de “causas armadas” por parte de la Justicia provincial.

Cecilia Lucía Rojas: condenada y absuelta junto a Cristina Vázquez:”Yo sé que hay un montón de causas armadas porque los mismos jueces que a nosotros nos  condenan  siguen participando de otras causas más.”

“Hoy estamos acá en la marcha pidiendo justicia por Cristina Vázquez, y justicia obviamente por mí y por un montón de causas que están armadas. Porque así como armaron nuestra causa yo sé que hay un montón de causas armadas porque los mismos jueces que a nosotros nos  condenan  siguen participando de otras causas más”– sostiene, y señala que no hay consecuencias para los funcionarios judiciales cuyo accionar ha sido cuestionado severamente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

“Los jueces tanto con nosotros hicieron mal, siguieron juzgando mal y nadie hace nada. Siguen estando en el mismo lugar, con el mismo cargo y siguen condenando a personas que también son inocentes.” – advierte Rojas, quien estuvo en prisión efectiva por más tiempo aún que Cristina Vázquez en la misma causa.

El caso  constituye un escándalo jurídico por los términos en que la Corte Suprema de Justicia de la Nación absolvió a Rojas y Vázquez y cuestionó la debilidad probatoria con que fueron condenadas ambas junto a Ricardo Omar Jara, y lleva a la pregunta acerca de cómo el Estado debería reparar el daño que les ha causado.

La sociedad también nos condenó:

En el caso de Cecilia Rojas, estuvo sin trabajo desde que fue liberada en diciembre pasado y aún vive en la casa de sus padres. Recientemente empezó a trabajar en la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura, lo cual, afirma, fue una propuesta del presidente de la Legislatura Ing. Carlos Rovira.

Pero Rojas dista de considerarlo una reparación:

“Anteriormente estuve participando en la Comisión, por eso es que acepté el trabajo y porque me gusta. Me gusta poder ir ayudar a las chicas que están privadas de su libertad y que están la misma circunstancia en la cual yo estuve” admite, y plantea que esa situación laboral no es impedimento para reclamar al Estado por el daño que le causaron a ella y su familia:

“Los papeles que estoy haciendo para un juicio al Estado está muy aparte de esto”– remarca, y enfatiza: “Ni con todo el oro del mundo me van a poder pagar el tiempo que perdí”.

De derecha a izquierda: Alejandra Vázquez, hermana de Cristina. Cecilia Rojas, Mariana Barberán, viuda de Cristina; y Ricardo Omar Jara, condenado junto a Cristina y recientemente excarcelado.

Rojas define a la situación como “Un manoseo de la Justicia total hacia nosotros”, ya que las liberaron sin ningún tipo de explicaciones sobre su condena errada.

“Podíamos haber vivido debajo de un puente y a nadie le importó… a la misma Justicia,  y la misma sociedad también a nosotros nos condenó.“- sostiene.

Un sistema judicial que arruina vidas:

Mariana Barberán es la viuda de Cristina Vázquez, con quien se casó estando en prisión. Además, es la prima de Pedro Andrés Cáceres, el joven de 26 años falleció quemado en el penal de Loreto en 2018 cuando le faltaban pocos meses para cumplir su condena. En ese caso – relata -durmieron la causa y amenazaron a los testigos. Mariana acumula reclamos contra el accionar judicial y hace hincapié en las condenas en causas armadas.

Audio 2: Mariana Barberán

“Las sentencias asi son habituales acá porque hay muchas personas que yo conozco que actualmente siguen privadas de su libertad  por causas armadas. Uno es el caso de Lucía Olmos por ejemplo (…) Violeta Artimyzyn también, es una persona que está sufriendo las causas armadas como la sufría Cristina, como la sufría Cecilia, como la sufría Ricardo Jara también. A mí me parece muy injusto que el sistema judicial de la provincia esté arruinando vidas” – observa y resalta el daño que estas sentencias causan no solo en las personas condenadas, sino en todas sus relaciones.

Víctimas de causas armadas y familiares frente al Palacio de Justicia

“Son personas, son seres humanos que sienten el alejamiento de la familia, de no poder hacer sus vidas”– define, y sobre el caso particular de Cristina, quien se suicidó en medio de una situación de extrema vulnerabilidad que no tuvo respuestas desde el Estado, describe:

“Perdemos nuestra vida, Cristina tiene una sobrina que quedó sin su tía. Hay una hermana sin su hermana que es Alejandra, hay padres que se quedan sin su hija, yo me quedo sin esposa” – enumera, y sobre el reclamo al Poder Judicial expresa: “Estamos pidiendo Justicia. Es algo irónico pedir Justicia con un Poder Judicial así, pero tenemos la esperanza de que va a cambiar, que puede cambiar, que los seres queridos que hemos pedido hasta ahora no puede quedar así (…) Yo voy a seguir en la lucha en memoria de Cristina…”

La reina del martillo:

Durante el juicio que se le llevó adelante por el asesinato de la anciana Ersélides Dávalos en 2010, Cristina Vázquez fue apodada por algunos medios como “La Reina del Martillo”, en alusión a que habría asesinado a Dávalos con esa herramienta.

 

Tal mote no tenía relación con ninguno de los elementos reunidos en la acusación por la entonces fiscal Dra. Liliana Picazo, quien no pudo ubicar a ninguna de las personas a las que acusó y luego se condenó, en la escena del crimen. La autopsia de la víctima tampoco revelaba golpes de martillo, pero Cristina quedó estigmatizada de esa manera.

En julio de 2017  la Dra. Picazo fue designada como ministra del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Misiones, cargo en el cual aún permanece. Varias de las causas en las que se señala que habría condenas sin pruebas estuvieron a su cargo, como el caso de las condenas a Violeta Artimyzyn, Francisco Bourscheid, Lucía Olmos, además del caso de Vázquez, Rojas y Jara.

 

Sobre tal situación, opina Mariana Barberán:

“Una persona asi no puede estar ejerciendo la función que tiene ella. Y me atrevo a decir que jamás tuvo que estar ejerciendo una función así, porque no puede haber tantas personas detenidas por el martillo de ella. Ella es la reina del martillo. Jamás lo fue Cristina. Liliana Picazo es la reina del martillo.”- asevera.

 

 

 

 

 

 

 

COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

También te podría gustar...