“Queremos trabajar por salario. Queremos salario digno, condiciones laborales justas.”

Ana Cubilla es la Secretaria General del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR), una organización que se plantea como alternativa a la línea sindical de la UATRE. Un episodio de agresión de UATRE hacia mujeres del SUOR que empezaban a gestar un espacio de cuidados para hijas e hijos de tareferos en Andresito, Misiones, es el punto de partida para hablar del nuevo sindicalismo rural y uno de sus mayores objetivos: la eliminación del trabajo a destajo. Audio.

 

Hace poco más de un semana, mujeres tareferas pertenecientes al SUOR sufrieron un violento desalojo por parte de la UATRE de un local que les fue cedido en comodato para instalar un espacio de cuidados para hijas e hijos de trabajadores rurales. El hecho sucedió en Andresito, una localidad del norte misionero que es uno de los sitios que alcanza mayor producción de yerba mate.

“Las patronales del campo, a través de una de sus contratistas, y con la complicidad de la burocracia sindical de la UATRE, usurpó de manera violenta un espacio que iba a ser para cuidados e impide así la realización de trabajo territorial con hijos e hijas de trabajadoras rurales en Andresito, Misiones.” – expresó el SUOR en un comunicado.

La tarefa, asi como otras tareas rurales, es una actividad donde es habitual el trabajo infantil, ya que trabajan los grupos familiares completos en función de recolectar una mayor cantidad de kilos de hoja verde. Esta realidad resulta en muy bajos niveles de escolarización de parte de las niñas y niños tareferos y los condena a seguir trabajando en condiciones penosas cuando son adultxs.

Uno de los objetivos que se propusieron las mujeres del SUOR es empezar a revertir las historia de niñas y niños criados como tareferos en los yerbales, estableciendo un lugar de cuidados que les garantice también una mejor alimentación.

“Las patronales cuadrilleras que tenemos nosotros se pone en contra de eso” – resume Ana Cubilla al hablar con la prensa en Posadas, y advierte que la discusión que se generó al hacerse pública la situación del desalojo que sufrieron debe entenderse mirando al fondo de los intereses que se resguardan con esa agresión:

“Mas al fondo va la cuestión (…)  ven afectado su futuro de mano de obra esclava” – advierte. “La cuestión es mucho más profunda, esto de la eliminación del destajo. Cuando nosotros los trabajadores dejemos de trabajar a destajo, trabajemos por un jornal, no vamos a llevar a nadie al yerbal porque vamos a trabajar por un salario, no por los kilos que hacemos.” – explica Cubilla.

“Ese es el principio por el cual nace el nuevo sindicalismo rural, porque el que está no lo hace ni está en función de eso.”– detalla Ana Cubilla. “El tema del trabajo infantil, adolescente, del trabajo forzoso, todo eso hay políticas públicas del Estado Nacional  que ampara eso pero tenemos la otra parte que no quiere eso”advierte.

Ana Cubilla, Secretaria General del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR), integrante del nuevo sindicalismo rural.

Uno de los puntos que señala Cubilla es que en la reforma de la ley  26727, del Estatuto del Peón Rural, está contemplada explícitamente la creación de los espacios de cuidado para hijas e hijos de trabajadores rurales.

“Lo que UATRE hace es una movilización en contra de este espacio de cuidado.” – define Cubilla, y aclara que los dueños del lugar, de quienes recibieron el local en comodato, se presentaron junto al SUOR a denunciar el desalojo.

 

Precio de la hoja verde para tareferxs

Dos veces al año, generalmente en febrero y setiembre,  se define en el Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)  el valor de la hoja verde de la yerba, en una negociación entre productores (plantadores) y molineros. Cuando no hay acuerdo en el Directorio del INYM, queda en manos del Gobierno nacional definir el valor de la hoja verde de yerba. Es la situación actual, tras el fracaso de las negociaciones hace tres semanas en el INYM.

De todas formas, e incluso cuando hay acuerdo en el Directorio del Instituto, se trata de una negociación desigual, donde miles de plantadores están en desventaja ante el poder de muy pocos industriales de la yerba. Los peones rurales en tanto,  son los más débiles de la cadena de valor y casi no tienen voz en las definiciones, que muchas veces se toman en Buenos Aires en ámbitos a los que no acceden.

Uno de ellos es la Comisión Nacional del Trabajo Agrario. Una de sus Comisiones Asesoras,  la Comisión Asesora Regional (CAR) N° 9, es la encargada de fijar las remuneraciones mínimas para el personal de cosecha e implantación de yerba mate para la provincia de Misiones y parte de los departamentos de Ituzaingó y Santo Tomé de Corrientes.

En los últimos años, los valores definidos se deterioraron rápidamente frente a la inflación. En las próximas semanas se debería fijar un nuevo valor, que a marzo estará nuevamente desactualizado.

Según Ana Cubilla, el escenario actual es dual:

“Perjudica, porque esa escala salarial la necesitamos en marzo cuando empieza la cosecha, y beneficia porque tenemos un piso de acá en adelante para poder pelear cuando empieza la próxima cosecha para pedir mucho más”– refiere.

“Todas esas cuestiones se deben mejorar a través del sindicato mayoritario que es la UATRE, que es el que se sienta a negociar el salario de los trabajadores que ni siquiera es salario.” – advierte Cubilla y va al núcleo del cuestionamiento sobre el sistema de pago actual a tareferas y tareferos:

“Nosotros volvemos a decir que se tiene que eliminar el destajo en el trabajo agrario. No queremos trabajar más ni por tonelada, ni por cuadra, ni por línea, ni por hectárea. Queremos trabajar por salario. Queremos salario digno, condiciones laborales justas. Que no pase más lo que pasó este mismo año, en Jardín América que nuevamente los trabajadores ponen muertos en la ruta, en las condiciones de transporte que tiene el trabajador tarefero.”– indica en cuanto a las históricas malas condiciones de trabajo y transporte de las y los trabajadores rurales en Misiones.

Acampe tarefero en la Plaza 9 de Julio: la presencia de familias tareferas que demandan asistencia social y alimentaria es habitual cuando termina la cosecha.

Además, señala la ausencia de estos trabajadores en la discusión de su propia paga:

“Está articulado junto con las patronales. Esta escala salarial, esto se discute en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), se discute en la Sociedad Rural, se discute en otro lado, no se discute acá.” – especifica. “Acá lo que se tiene que hacer es entrar en la CAR 9 no solamente la UATRE sino otras organizaciones sindicales, para poder también contrarrestar estas cuestiones en contra de los trabajadores que son históricas, son eternas.”– define la dirigente, y señala que, de forma recurrente, las familias tareferas deambulan mendigando asistencia social y alimentaria cada vez que termina el ciclo de cosecha.

Para Cubilla, la solución a esa situación no está en las políticas asistenciales, sino en una mejor distribución de la multimillonaria renta yerbatera: “La repartición de la riqueza de la yerba que da para el lado del bolsillo del trabajador,  que nosotros como nuevo sindicalismo rural pretendemos.” – concluye.

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